Guillermo Campos Tapia

10 Mayo 2018   2058   Opinión   Jorge Navarrete Bustamante
Columnista Diario El Centro Jorge Navarrete Bustamante
Jorge Navarrete Bustamante

Nuestros “viejos queridos” empiezan a dejarnos el legado de su hermosa vida…

¿Puede haber algo más hermoso que vivir por un ideal? ¿Puede existir algo más trascendente que estar dispuesto a dar la vida por una visión humanista posible en la sociedad?
Por ello, hoy lloro la partida de un hombre sencillo en el vivir, y profundo en su manera del percibir el mundo.
Se trata de un vecino cercano al barrio Plaza Abate Molina, de un hombre que sintió que vivir en la polis del siglo XXI era aún la conversación “en persona”, la reflexión serena y el trabajar unidos por un cambio de esta sociedad con tanto individualismo egoísta.
“Campito”, como le decíamos muchos, fue un comunista pleno de humanismo y fraternidad.
Recuerdo que en su linda casa de la 5 Sur, frente a la villa Claudio Matte donde de él vivía con su hermosa familia, me recibió con cariño junto a su compañera de toda la vida, la señora Inés, a sus hijos Juan, Isa y Manolo… Pude dormir tranquilo un par de noches como no lo hacía desde algún tiempo… Él jamás aceptó mi gratitud pues como buen comunista sentía que estaba haciendo lo que un hombre verdadero debía hacer.
¿Puede haber algo más hermoso que estar dispuesto a dar la vida por un amigo?
“Campito” fue militante comunista por 80 años. Participó en las contiendas más trascedentes del Chile del siglo XX. Una vez me comentó que la campaña más legendaria para él fue la del “Tren de la Victoria” en 1958… Pero que su felicidad más plena fue el triunfo de Allende en pos de construir una patria socialista en democracia, pluralismo y libertad.
Su indescriptible pena fue la del ´73, en la que muchos de sus amigos y camaradas sufrieron lo inenarrable. Por ello, luchó con sus herramientas pacíficas que el siempre manejo con destreza…
Sí, “Campito”, fue un ser humano hermoso como mucho contemporáneos suyos: el compañero Ascencio, don Floridor… en fin, los “queridos viejos” pensionados… que luego, aún con avanzada edad junto a Carlitos Mardones, lucharon la reivindicación de derechos de los exonerados por la dictadura.
¿Puede haber algo más valioso que la coherencia de toda una vida?
Querido “Campito”, usted fue un hombre justo, honesto, valiente e intachable. Fiel representante de la primera estirpe comunista de nuestra patria, ejemplo para las nuevas generaciones de todas las ideas, en todos los rincones de la tierra.
Reciba mi emocionado abrazo fraterno con un sentido, Hasta siempre.