Hacernos cargo

25 Julio   632   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Si hay cosas que los chilenos sabemos, es que la delincuencia y el consumo de drogas duras asoman como problemas relevantes en materia de políticas públicas, y de los cuales, sin lugar a dudas, hay que hacernos cargo con urgencia. En particular, en la ciudad de Talca, se ha levantado un programa conjunto del cual todos estamos llamados a participar, el que dice relación con una iniciativa del Gobierno de Chile que a través de la Subsecretaría de la Prevención del Delito, y en colaboración directa con la Ilustre Municipalidad de Talca y Carabineros de Chile, pretenden intervenir el barrio cívico y casco histórico de la capital regional, sector endémicamente vinculado a una serie de incivilidades y delitos en el espacio público, los que junto con atemorizar a los transeúntes y locatarios de los diversos entes ubicados en el sector, logran estigmatizar de mala manera a la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas que se ganan la vida honestamente trabajando en lo suyo.
Esta intervención consiste en prevenir el delito a través de una colaboración establecida entre las instituciones ya nombradas y la comunidad, de tal manera que se pueda percibir la mancomunión en equipo, que busca objetivos comunes para todos como es el de la seguridad pública, el poder transitar y realizar las gestiones varias en paz. Implica ello nuevas formas para denunciar las situaciones delictuales, en coordinación activa, buscando así una respuesta más eficaz del sistema.
El sector del casco histórico sobre el que versa el programa señalado, engloba a vastas entidades, como el Centro Comercial Crece, el Hospital Regional, el Terminal de Buses, comunidades educativas o la Estación de Trenes, lugares con alta afluencia de público a sus alrededores, y por ende, la problemática resulta aún más atingente.
Lo anterior, sumado al redoblamiento de esfuerzos por parte de la municipalidad y el alcalde Juan Carlos Díaz en materia de más cámaras de seguridad que permitan ayudar como medio de prueba para Carabineros o el Ministerio Público en cuanto a la persecución de delitos, suponen otro interesante aporte en la búsqueda de soluciones de problemas que nos comprometen a todos, y no tan solo a las autoridades. Todos podemos contribuir a hacernos cargo de un dilema común como lo es el consumo y tráfico de estupefacientes, o de delitos que en algunos casos parecen estar a la orden del día. A diario vemos como niños y jóvenes se pierden en estos flagelos, y nosotros no podemos restarnos, resulta moralmente inadmsible la opción de olvidarlos. La buena noticia es que la decisión está tomada y las entidades están comprometidas. A trabajar.