Hacia una cultura de seguridad en Chile

02 Octubre 2018   2050   Opinión   Paul Schiodtz O.
Columnista Diario El Centro
Paul Schiodtz O.

Presidente de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) Consejero SOFOFA

Hace unas semanas estuvo en Chile el experto mundial en prevención de accidentes en el trabajo con consecuencias graves y fatales, Donald Martin, vicepresidente de la compañía transnacional alemana DEKRA, líder global en temas de seguridad laboral. Vino a interiorizarse sobre la estrategia de prevención de las empresas chilenas, en el contexto de un plan desarrollado por la Asociación Chilena de Seguridad para abordar de mejor manera esta compleja realidad.
Su visita no puede dejarnos indiferentes, ya que releva una realidad de la que debemos hacernos cargo en forma urgente y respecto de la cual hemos debatido muy poco en nuestro país: hoy en Chile mueren 4 trabajadores a la semana por accidentes laborales.
No es apropiado centrar la discusión en productividad, competitividad y calidad del empleo como ejes críticos del desarrollo de la empresa, sin considerar además la estrategia de seguridad como un factor clave para la positiva evolución de estas variables. De nada sirve generar un mayor número de empleos y elevar nuestros índices de productividad si no estamos garantizando un componente esencial: que ningún trabajador pierda su vida como consecuencia de un accidente laboral.
En Chile hemos dado pasos cruciales en materia de accidentabilidad en el trabajo, reduciendo la tasa desde el 35% a comienzos de los ‘60 a valores levemente sobre el 3% en 2017. Sin embargo, no hemos avanzado de la misma manera en la reducción de accidentes graves y lesiones fatales. Un elemento clave que destacó Donald Martin durante su visita a Chile es el rol que deben tener los líderes y altos directivos de las empresas en la creación de una cultura que asegure ambientes de trabajo libres de exposiciones a riesgos para sus trabajadores, a través de metodologías de gestión rigurosas, al menos igual que las diseñadas para otras disciplinas organizacionales.
Ninguna cifra de crecimiento puede dejarnos satisfechos si un trabajador muere desempeñando sus funciones. Este propósito, que es tanto o más relevante que cualquier otro debate en materia económica y social, constituye un gran desafío que tenemos como sociedad.