Identidad regional e interculturalidad. Los desafíos de la migración extranjera en el Maule

02 Agosto   636   Opinión   Jaime González G.
Columnista Diario El Centro
Jaime González G.

Docente Carrera Trabajo Social e Investigador CEGES, Universidad Autónoma de Chile

Los principales estudios sobre la identidad cultural en una región centran el análisis en el papel que tienen los individuos y los grupos tanto en identificarse con una colectividad, como en distinguirse de otra. En este terreno, tanto las tempranas investigaciones de Colette Hoffsaes y André Vitalis (1995) sobre lo que ellos llamaron “identidad numerada”, hasta los recientes estudios de Hans Gundermann, Héctor González y John Durston (2018) sobre lo que llaman “interetnicidad”, dan cuenta de la importancia de este maridaje entre identificación y adscripción. Para el caso del Maule, cuya cultura e identidad está vinculada históricamente al Valle Central, el diálogo entre la autoadscripción y la distinción se observan hoy en día con la presencia de migrantes extranjeros en la región. En un reciente estudio de opinión realizado por un equipo de investigadores del CEGES-Maule, se observa como los habitantes de Talca perciben la migración extranjera al Maule. Los resultados de esta investigación arrojaron opiniones positivas y matizadas en torno al fenómeno en la región, dejando en claro que estos valoran la igualdad jurídica de chilenos y extranjeros ante la ley. No obstante, se observa un claro disenso a la hora de evaluar el aporte económico y social a la región. Este hecho da cuenta de la complejidad que conlleva la vivencia cotidiana de la interculturalidad en un lugar determinado. Si la identidad del Maule es un reflejo del modelo cultural nacional, este esquema puede explicar las percepciones registradas en este estudio. Desde el siglo XIX el ideal republicano defendió en Chile la igualdad ante la ley entre nacionales y extranjeros, hecho que facilitó la migración al país. Los extranjeros aportaron nuevas ideas, aportes donde destaca el ideario sarmientino, perspectiva que orientó a Chile a identificarse con nociones de la cultura occidental. Hoy en día vivimos un mundo globalizado, caracterizado por la circulación de ideas desde los cinco continentes. Considerando esta contingencia, debemos fomentar un “diálogo de saberes” que valore las ideas, independiente de su origen cultural. El desarrollo presente y futuro de la región -y del país- pasa por la comprensión y valoración de este diálogo entre culturas dentro del territorio.