Jesucristo el Mesías prometido

01 Julio 2018   977   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

En mi anterior columna me réferi a que la gran necesidad del mundo es Cristo. Mi convencimiento es total y absoluto, ya que cuando se reporta en los titulares de los principales medios de prensa del mundo cómo se acrecienta la violencia. Debemos sumar a todo lo anterior la creciente degradación moral del género humano y la descontrolada contaminación ambiental que nos está llevando a fenómenos naturales nunca vistos y que el hombre no podrá controlar con su ciencia y su tecnología.
A lo anterior se suma la ineficiencia del liderazgo político de las naciones. Recientemente, el Presidente, Enrique Peña Nieto, en la III Cumbre Empresarial de las Américas pidió dejar atrás los modelos fracasados del pasado que llevo no solo a México -sino a otros países de Latinoamericana- a sobre endeudamientos y a crisis económicas. Otros ex presidentes iberoamericanos y líderes políticos que se reunieron en la Cumbre Concordia, celebrada en Miami (Florida, 12.V.2016), se refirieron a que el modelo del socialismo del siglo XXI era un modelo fracasado. Mi intención no es ofender a un modelo determinado, sino mostrar que ningún sistema de gobierno humano ha tenido el éxito necesario para la solución de los problemas del hombre. Lo que a veces hemos visto solo han sido pequeños destellos de bienestar que no alcanza para decir que hemos llegado al paraíso. Ningún sistema de gobierno humano ha podido sacar al hombre del pantano en que está, más bien, cada día nos encaminamos al fracaso total y absoluto.
Por nuestra parte, en el mundo cristiano tenemos nuestra esperanza que consiste en la venida de Cristo, “el Mesías prometido”. Algunos incrédulos se ríen, no obstante nosotros decimos que así como se cumplieron las profecías en su primera venida, también se llevarán a cabo en su segunda “Parusía” (advenimiento o llegada). Nosotros anhelamos que Cristo (“el Mesías”) pronto reine y gobierne desde Sion a todo el mundo. Cuando el Todopoderoso le mostró al profeta Daniel la interpretación del sueño de Nabucodonosor respecto a la estatua que simbolizaba los imperios del mundo, sus pies eran de barro cocido mezclado con hierros (símbolo de las alianzas humanas de este tiempo). Luego fue golpeada por una piedra cortada no por mano e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó, destruyendo con ello los poderes del mundo; luego, la piedra se hizo un gran monte (reino) que llenó toda la tierra (Dan. cap. 2).
En su 2da. venida, Cristo será el Rey de toda la tierra, se sentará en el trono de David (Lucas 1:30-32) y gobernará desde Sion con vara de hierro ((Isaías 2:3; Apoc. 19:15). Las naciones correrán al monte de Sion y desde allí saldrá la ley, será un gobierno de verdadera paz, no habrá más guerra (Isaías 2:1-4). Los santos gobernarán con Jesús (Dan. 7:26-27); habrá gozo (Isaías 61:7,10); desaparecerá la pobreza (Amos 9:13-15) y será un gobierno de plena justicia (Isaías 32:1). La justicia será el cinto de Sus lomos (Isa. 11:4 - 5). El mal no existirá (Isa. 11: 6-9). Será una era de esplendor, la que todos hemos anhelados. Jesucristo ven pronto a Reinar, Señor te amamos y te esperamos. Amen.