Jesús camino a la Cruz

14 Abril   287   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Jesús, durante su ministerio terrenal, sin duda que debió viajar en muchas oportunidades a Jerusalén. En esta oportunidad, que es la última vez, tiene una especial relevancia, ya que tiene que ver con el cumplimiento de su obra redentora en la cruz en favor de la humanidad. Lucas, en su evangelio, nos relata a partir del cap. 9:51 que “Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén”. Lo que indica que Cristo está en camino hacia el final de su ministerio y que tiene que ver con su Pasión en Jerusalén. Isaías (50:7) proféticamente nos dice: “por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado”. Pedernal, nos muestra una figura que quiere decir, una determinación para enfrentar una misión peligrosa.
Lucas, en el capítulo 19:28, nos agrega que “Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén”, lo que nos indica que Jesucristo, tuvo una actitud decidida, varonil, consciente y comprometida con su obra. Al ir hacia Jerusalén, él estaba consciente de lo que sucedería. “Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesús iba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo”. Luego, los toma aparte y les anuncia las cosas que le habían de acontecer: “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles; y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará”. (Mat. 16:21; Mar 10:32-34).
La descripción de Lucas, al decir que nuestro Señor “iba adelante” (19:28), nos está mostrando una acción decidida y extraordinaria, lo que demuestra no solo su determinación, sino su amor por nosotros. Cristo está resuelto a tomar el lugar en la Cruz, lugar que nos correspondía a nosotros, y así Él pagar por nuestros pecados, logrando con su sacrificio expiatorio, pagar nuestras deudas y cumplir con las exigencias de la ley (Romanos 6:23ª La paga del pecado es muerte…), logrando así nuestra reconciliación con su Padre (Romanos 5:10).
La frase “Iba delante” también nos quiere decir que Cristo nuestro Señor y salvador, tenía prisa por asumir su misión final en la Cruz. Creo que esta prisa por querer morir por el hombre, más bien obedece al pensamiento interior en Jesús, pensar en las consecuencias benefactoras que traería consigo su muerte. Salvar al hombre de la condenación al infierno, era su prioridad, quizás por ello, cuando está en la cruz, su primera frase fue en favor de los que le encarnecían: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34), o que obedece al puro afecto de su amor incomparable.
En la actualidad, muchos a fin de acallar sus conciencias, apelan a esta frase, no obstante, después de dos mil años de evangelio, especialmente, en la cultura occidental, hace mucho tiempo que la gran mayoría -por no decir todos- “sí saben lo que hacen”. Otros van más allá, se burlan y escarnecen a los creyentes, pero a pesar de ello, Dios aún sigue mostrando su amor para con ellos, ya que no quiere que nadie se pierda (la condenación al infierno es real Apocalipsis 20:15), sino lo que él espera es que todos procedan al arrepentimiento (2da. Pedro 3:9). Cristo ya pagó por el pecado, ahora es Ud. quien debe decidir. Hoy tiene la oportunidad de aceptarle o rechazarle. Dios le bendiga.