La confesión verdadera de un cristiano

09 Diciembre 2018   963   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

Cuán importante es considerar en su contexto las enseñanzas de las escrituras, el no hacerlo fácilmente se puede cometer una herejía en el sentido de que no se está proclamando su verdad y este error puede significar la perdición de un alma. Es el caso de la mala aplicación que muchos predicadores hacen de un texto “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10: 9-10). La confesión en sí, debe nacer de una profunda convicción en el alma, de lo contrario, son solo palabras que se dicen producto de una emoción momentánea y que nada tiene que ver con una autentica conversión del penitente.
En esta gran verdad, es necesario exponer con claridad lo que establece el apóstol y que encierra una enorme profundidad para la salvación y la práctica del evangelio: ¿qué nos lleva a confesar a Cristo como Señor? Para confesar a Cristo como Señor: Primero, debe haber una convicción profunda de pecado y de la necesidad de un salvador (Romanos 3:23). Segundo el penitente debe aceptar que Cristo murió por nuestros pecados y que es nuestro sustituto en la cruz (1Corintios 15:4; Isaías 53:5-6) como a la vez estar convencido que solo en Jesucristo hay salvación (Hechos 4:12). Tercero creer que Dios el Padre le levanto de en medio de los muertos. Por lo tanto, Cristo está Vivo y presente en medio nuestro, lo que diferencia total y absolutamente al Evangelio de Cristo con cualquier otra confesión religiosa. Ninguna otra en el mundo puede mostrar los pergaminos del cristianismo, la resurrección de Cristo es un evento trascendental e Histórico y así lo demuestran los escritos, no solo bíblicos, sino también los historiadores de su tiempo (Flavio Josefo) exponen con claridad el evento de la resurrección de Cristo el Hijo de Dios.
Ahora y debido a lo que veo en muchos que dicen profesar el cristianismo, me temo que no saben lo que implica el termino Señor = gr. Kyrios, lo que normalmente se escucha decir y es como muchos lo ven o lo perciben, como el salvador, el hacedor de milagros pero no como el “Señor”. El termino señor en el idioma castellano se aplica a cualquiera persona, por lo que cualquiera es un señor. No obstante, en el tiempo de Cristo y en el concepto griego, la expresión Kyrios = “Señor” es referido a los dioses y los judíos lo aplicaban a Dios. En el N. T. el término es utilizado más seiscientas veces como sinónimo de Dios y aplicado el verbo de Dios. Kyrios es el Amo, el Dueño, el Soberano, la Máxima autoridad. Lo anterior obedece a que el Padre le exalto a lo sumo, como dice el apóstol Pablo “y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2: 9-11). Entonces vale la pena preguntarse, si Él, es el Señor, ¿Por qué no hay una total obediencia en sus seguidores?, ¿Por qué no hay una renuncia al mundo y a sus deleites?, ¿Por qué hay tanta mediocridad en muchos de los que dicen ser cristianos? Creo que ha llegado el tiempo en que debemos ser más que parecer. Dios te bendiga y tengas una verdadera conversión a Cristo. Amén.