La importancia de la resurrección de Cristo

01 Abril 2018   1700   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

La muerte de Cristo es un hecho tan real, trascendental e histórico que no se puede negar. Es a través de su muerte, que Cristo el Hijo de Dios, paga por nuestros pecados, Romanos 5:8 “Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Es a través de su muerte, que Él consigue liberarnos de la condenación del infierno, Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,…”. Es a través de su muerte, que Cristo nos reconcilia con el padre y nos da salvación y vida eterna Romanos 5:10 “Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida”.
Así como lo fue su muerte también lo es su resurrección, un hecho verídico, trascendental e histórico del cual muchos que le vieron daban claras pruebas de su realidad. Es así como Pablo se identifica junto a los testigos (1Corintios 15: 1-8) y nos agrega en su relato 1Co 15:6 “Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen”. La resurrección de Cristo, no fue un sueño, menos una alucinación, fue un hecho tan real que provoco un cambio radical en cada uno de aquellos que le vieron, quienes no dudaron en aceptarle llegando inclusive a predicar su nombre aun a costa de sus propias vidas.
Tanto la muerte y la Resurrección de Cristo hacen del cristianismo un camino único y diferente a cualquier otra religión que exista en el mundo. Todas las religiones, excepto cuatro de ellas, están basadas en meras proposiciones filosóficas. Estas cuatro diferentes son: Judaísmo, Budismo, el Islam y el Cristianismo. Sus fundadores son: Abraham, Buda, Mahoma y Cristo de estos cuatro, solo Cristo (el verbo hecho carne) ha resucitado de la muerte, su tumba en Jerusalén está vacía y todos los demás aún permanecen en ellas.
Es su resurrección que viene a confirmar lo que Él dijo que era entre otras cosas: Ser el Hijo de Dios: Juan 11:4: “… Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”. Ser igual al Padre Juan 10:30 “Yo y el Padre uno somos”. En su dialogo con Felipe Cristo le dice: Juan 14:7 – 9 “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto;… ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre…” Ser la resurrección y la vida, (En otras palabras tener potestad sobre la muerte) Juan 11:25 “… Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Con razón la muerte no pudo sujetarle.
Es la resurrección de Cristo que viene a confirmar al mundo de creyentes, la justificación de nuestros pecados ante Dios, ya que todos hemos quebrantado la ley y al quebrantarla no hay comunión con Dios Isaías 59:2 “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”. No obstante en el amor de Dios, Cristo “… fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:25). Estimado lector, con razón el apóstol exclama 1Corintios 15:20 “¡Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho!”, y en el v. 22 “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”, lo que nos garantiza absolutamente a todos los creyentes la salvación, la resurrección y la vida eterna. Amen.