La Matronería y la Salud Pública en Chile

10 Mayo   378   Opinión   Daniela Araneda del Valle
Columnista Diario El Centro
Daniela Araneda del Valle

Matrona Docente, Obstetricia y Puericultura, Universidad Autónoma de Chile

La formación de las primeras matronas examinadas tuvo su punto de partida en los cursos dictados por Lorenzo Sazié en la sala de parturientas de la Casa de Huérfanos de Santiago en 1834, y representó el primer paso hacia la profesionalización de la asistencia del parto en el domicilio, ámbito donde se concentró mayoritariamente el campo de acción de las matronas durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX. (fuente: biblioteca Nacional)

 

En el año 1898 el Dr. Carlos Monckeberg publica los primeros “Manuales de Obstetricia para uso de la Matrona”, lo que constituye un hito importante en el desarrollo de la profesión y para la documentación de la práctica profesional.


Chile en aquella época y hasta mediados del Siglo XX, era un país pobre y con un perfil epidemiológico constituido por altas tasas de mortalidad materno e infantil, desnutrición, baja expectativa de vida y con servicios sanitarios que no lograban responder a las necesidades de salud de la población, no sólo por recursos, sino por la compleja geografía del territorio nacional. En este contexto La Matrona/ón se constituyó como un profesional de equidad, que con menos años de formación y a un menor costo que el profesional médico podía distribuirse mejor y permitir un acceso más equitativo a la atención del parto, la planificación familiar y la consulta ginecológica general, principalmente en atención primaria y en hospitales de baja complejidad.

 


El rol del profesional Matrona/ón ha tenido un gran impacto en la epidemiología nacional y su participación en el Modelo de Salud Pública en Chile, se centra en las áreas de Obstetricia, Ginecología, Neonatología y Salud Pública, con un promedio de 5500 horas de formación, 20 escuelas de Obstetricia a nivel Nacional, entre ellas la de la Universidad Autónoma de Chile sede Talca, pionera en la región con la visión de formar Matronas y Matrones, la cual logró en 2014 una acreditación de 6 años, liderados por la destacada Matrona Lucila Cerda Muñoz.

 


El desafío para Matronas y Matrones en la actualidad es complejo y desafiante: se centra en fortalecer los vínculos con la comunidad, responder a los cambios epidemiológicos de la población, al envejecimiento, la profundización en Sexualidad Humana y sus diversas manifestaciones, participar en la evolución del concepto de acceso a la salud, pertinencia cultural y étnica entre muchos otros.