La Mesa de Santiago y Grete Mostny

09 Diciembre 2018   851   Opinión   Horacio Hernández Anguita
Columnista Diario El Centro
Horacio Hernández Anguita

Villa Cultural Huilquilemu de la UCM

La “Mesa de Santiago” es un hito relevante para el impulso en América Latina de la nueva museología. El encuentro internacional de expertos ocurrió en Chile, en 1972, durante la 16ª Asamblea de la Conferencia de la UNESCO, en pleno gobierno del presidente Allende. Tiempo de grandes trastornos, movimientos sociales, conciencia histórica y crítica. La pugna de los poderes y de variadas fuerzas políticas se hace aguda. Todas las instituciones del país viven alternativas diversas. Para los museos en Chile, heredados de los modelos forjados en el siglo XIX, no había todavía personalidades de renombre que dieran con una conducción certera para la era nueva y sus nuevos desafíos. 

Sobresale, sin embargo, una mujer venida de Europa, a quien le cupo un rol destacado y significativo en este proceso. Lo tuvo en la preparación y participación de la Mesa Redonda. Ella tenía la mente fresca y la sensibilidad. Además, poseía el aprecio de arqueóloga por el patrimonio cultural, para no perder el rumbo y llevar la tarea hasta en los más finos detalles. Los aires revolucionarios la hicieron más aguda para detectar las necesidades imperiosas de una nueva actitud científica y profesional en los museos. Y sólida como cauta ante los desprecios o desvalorización que pudiera darse en torno a los mismos.
La nueva actitud, según esta mujer notable, debía, partir por los mismos trabajadores, animando, así, a la formación y perfeccionamiento de quienes cumplieran funciones en tales instituciones.
El nombre de Grete Mostny merece un reconocimiento especial en el país. Al frente del Museo de Historia Natural de Chile, inspiró cambios y fue clave para la jornada internacional efectuada en nuestro país anfitrión. Ella, como especialista de primer nivel en las conversaciones, diálogos y debates, acerca del futuro de los museos en el continente, es la gran impulsora de este encuentro, del que así se expresó cuando había concluido:
“...los museos deben ser puestos al servicio de la realidad de la vida regional, con sus enormes problemas cuya solución exige la coordinación de todos los esfuerzos. La definición de lo que es un museo -un servicio a la comunidad- ha sido reconfirmada y más todavía, con la definición del Museo Integrado, que salió de las discusiones sostenidas durante diez días, resultó una imagen nueva de esta institución, que deberá ser íntimamente ligada al presente y futuro de la comunidad y no sólo a su pasado o a aspectos académicos como ha sido hasta ahora su actuación en la mayoría de los casos.”
Las palabras de Mostny conservan todavía valor y vigencia. Recogen en forma resumida y esencial, el significado de la Mesa de Santiago.