La naturaleza de la oración

03 Febrero   331   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Uno de los principales y más común de los errores en el mundo cristiano, es no conocer en profundidad de lo que es la “Oración”. Algunos piensan, que esta solo es para pedirle a Dios por alguna necesidad y desde esta perspectiva la emplean solo como una medida de “urgencia” ante alguna situación adversa. No obstante la Oración, como la titula el gran evangelista Yiye Avila, es una “ciencia”, a ello quiero agregarle, que esta es una “Disciplina” la que debiera ser observada con “Devoción y Pasión” por todos aquellos que se dicen cristianos. Es a través de la oración que conversamos y observamos una intimidad con Dios.
Consecuente con lo anterior, la oración no solo involucra a los cristianos, sino al género humano, por lo que debiéramos todos estar conscientes de este maravilloso privilegio de conversar con Dios a través de la oración. Como tales debiéramos recordar que él, es el Creador, el Todopoderoso, el Gran Elohim y el hombre es su creación. Ante lo anterior, David se pregunta “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria….? (Salmos 8:4-5). Tal pregunta en esta sociedad moderna, hundida en una terrible obscuridad espiritual, alejada de los valores morales y entretenida en las cosas banales de la vida, pregunta como la enunciada, está muy lejos de la gran mayoría. Si por un momento, el hombre pos-modernista se la hiciera, considerando la inmensidad de la creación, estoy seguro, que encontraría la respuesta que somos menos que un grano de arena en el desierto y que a pesar de ello, Dios se digna a inclinarse a escuchar nuestra oración (Salmo 40:1), si eso hiciera, entonces si valoraría la Oración, ya que es a través de esta que nos relacionamos y conversamos con Dios.
Cuando Jesús, nuestro Señor y Salvador les enseñó a sus discípulos a orar, les dio una pauta que es preciso considerar, él dice “Padre nuestro” (Mateo 6:9). Tal enseñanza nos muestra que la oración, no solo es una forma para conversar con Dios, sino que también nos enseña que a través de la Oración tenemos una relación familiar con Él, de Padre a hijo, vice y versa. Otra consideración importante que debemos observar, es que es Dios, quien nos llama a mirarlo como Padre, y en ese sentido nos está diciendo, vengan con confianza, es como dice Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
Mi estimado, es a través de Jesucristo y su obra en la Cruz, que tenemos esta posibilidad de venir confiadamente a sus pies a conversar con Él. No dependemos de otro mediador, Cristo es nuestro único mediador y él dijo “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14: 13-14). Quien quiera que sea Ud., le insto a practicar la oración diaria y constantemente, si lo hace, disfrutara de la mejor amistad, la amistad de Dios. Alguien dijo: “Dime cuanto oras y te diré el estado de tu alma”. Otro dijo: “Si oras sólo cuando estás en problemas, entonces si estas en problemas”. Que mi Señor Jesucristo le bendiga Amen.