La urgencia del mundo es conocer a Jesús

03 Marzo   309   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

En mi anterior columna describí las consecuencias de un mundo sin Dios, lo peor de esto, es que esta maligna manifestación, va en aumento. Se imagina Ud., como ira ser nuestro mundo en diez años más, si hoy, ya no podemos andar tranquilos por las calles y paseos públicos y que a diario vivimos con una constante amenaza de ser asaltados o violentados hasta en nuestros hogares, no me lo quiero imaginar. Como botón de muestra, es el flagelo de la corrupción, el cual ha llegado a corromper a importantes personalidades en todos los ámbitos de la sociedad, ¿que nos espera para diez años más? Desde esta perspectiva, es que digo, que nuestro mundo tiene una urgencia vital para seguir existiendo y esa es “Conocer a Jesús”.
En la actualidad, en la gran mayoría de las áreas del que hacer de la sociedad, hay un desprecio total y absoluto por persona de Dios, lo que significa que hay una ausencia de su accionar en la mayoría de los seres humanos, y esto, no es porque Dios no quiera estar, es simplemente porque no le consideran, para ellos es un estorbo. Es más, en nuestro propio congreso hay honorables que han pedido sacar el nombre de Dios al inicio de sus reuniones. Los que propician este desatino, ignoran las palabras de Cristo, quien dijo: “separados de mi nada podéis hacer” (Juan 15:5). Con razón, lo que más se ve son fracasos y no los resultados que se proyectan.
Si analizamos el contracte que hay entre las generaciones pasadas y las contemporáneas, es abismante la diferencia entre ellas ¿cuál es la razón? La razón fundamental está en la educación, en donde los padres juegan el primer y fundamental de los roles, quienes deben ejercer su derecho natural en educar a sus hijos en los principios y valores y el estado debe brindar las condiciones para un sana educación en los establecimientos. En las anteriores edades, por ejemplo la edad media (siglo IV.), el arte, la gran mayoría de sus pinturas y esculturas se identificaba con la religión y muy en especial con el cristianismo, fue tanto su efecto que aun en la edad moderna mantuvo su importancia. Lo anterior permitía la difusión y el respeto por todo aquello que estaba relacionado con Dios, por ejemplo: El Arca de Noé, de Paolo Uccello; La torre de Babel, de Peter Brueghel el Viejo; La destrucción de Sodoma y Gomorra, de Lucas van Leyden; La última cena, de Leonardo Da Vinci, (1498). Etc., etc. Todo estaba relacionado con Dios. ¿Cuál fue el resultado de ello? Generaciones con principios y valores, respetuosa de los ancianos, de sus superiores y de su patria.
Lo que hoy vivimos está muy lejos de lo anterior, ya que tanto los pensadores ateos y agnósticos apoyados por congresistas progresistas, han infiltrado (a través de la enseñanza, universidades y la televisión) sus equivocados ideales como el relativismo, el termino de los absolutos de Dios y sus mandamientos para la humanidad, el continuo cambio de las normas, los equivocados derechos que muchos de ellos terminan en libertinaje, trayendo consigo un nefasto resultado el que solo destruye. Mi estimado lector, el mundo con urgencia necesita conocer a Jesús y su mensaje y el resultado será distinto al que hoy vemos. Dios nos ayude. Amen.