La urgencia del mundo es conocer a Jesús y su evangelio

10 Marzo   313   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Últimamente, me he referido a las consecuencias de un mundo sin Dios y como hemos dejado atrás una cultura, la que en sus pinturas y esculturas nos hablaban de Dios, esta se identificaba con la religión y muy en especial con el cristianismo, por lo que llego a tener una gran influencia en las sociedades de la edad media (siglo IV.) llegando a prevalecer hasta en la edad moderna. No obstante en esta Postmodernidad los liberales y los mal llamados progresistas, han relativizado todo y luchan por terminar con los absolutos (principios y mandamientos de Dios y su palabra), logrando con ello un mundo sin Dios, por lo que se evidencian cada día sus nefastos resultados.
Nuestro mundo, es un mundo perverso (maligno), así lo describe el apóstol Pedro (Hechos 2:40). Nuestro actual mundo, se sumerge más y más en la oscuridad espiritual y en la degradación moral. Lo que antiguamente veíamos lejos e imposible que nos afectara, hoy está al abrir la puerta. ¿Cuál es la razón? Hemos llegado a este nivel de bajeza moral, porque que hemos creído ser más sabios e inteligentes que Dios, no obstante cuan equivocado está el hombre que piensa así, quien quiera que sea, sépalo, “Los reyes y gobernantes de la tierra se rebelan, y juntos conspiran contra el Señor (Dios) y su rey escogido (Cristo), Y gritan: ¡Vamos a quitarnos sus cadenas! ¡Vamos a librarnos de sus ataduras! (sus mandamientos) El Señor, el que reina en el cielo, se ríe de ellos” (Salmo 2:2 – 4). El hombre por muy entendido que sea en ciencia y tecnología, jamás podrá igualarse ni liberarse de la acción de Dios, Dios está por sobre su creación y a su sola voz, tiemblan los cielos y la tierra (salmo 29:3-10).
La biblia, el libro de los libros, contiene la más alta moralidad y su autor es Dios mismo, para el ateo y el agnóstico, para los liberales y progresistas, para ellos es un estorbo, sin embargo, cito textual “Destruye este volumen, tal como han tratado de hacerlo en vano los enemigos de la felicidad del hombre, y nos dejarás sumido en profunda ignorancia con respecto a nuestro Creador, a la formación del mundo en que habitamos, al origen de nuestra raza y sus progenitores, a nuestro destino futuro…, nos privarás de la religión cristiana, con todos sus consuelos vivificantes, esperanzas y perspectivas que ofrece, no dejándonos nada sino elegir (¡miserable alternativa!) entre las lóbregas tinieblas de la infidelidad y las sombras monstruosas del paganismo. Destruye este volumen…, y nos despojarás al instante de todo lo que impide que la existencia se convierta en el peor de todos los azotes; apagarás el sol… y degradarás al hombre a un nivel desde el cual quizá mire con envidia a los brutos que perecen” (Myer Pearlman). Muchos en vano lo han intentado, mas no lo han logrado, ella permanece para siempre (Mateo 24:35).
Para volver a las sanas generaciones, las de ojos limpios (no contaminados con la atmosfera de la droga, del alcohol y de la violencia), para volver a la sana convivencia familiar y de la sociedad, es necesario que nuestras descendencias a temprana edad conozcan a Dios y su palabra. Dios nos ayude a seguir pregonando su evangelio y nos habrá puertas en todas las áreas de la sociedad. Amen.