Las ideas

28 Marzo   451   Opinión   Ervin Castillo Arancibia
Columnista Diario El Centro
Ervin Castillo Arancibia

Fundación Talca

Decir que las ideas y los principios son relevantes para la discusión y el devenir político, no resultan ser precisamente, el mayor descubrimiento que podamos conocer. En este sentido, y enlazado con la necesidad de proyectar un segundo gobierno consecutivo para la centroderecha, el cual pueda darle continuidad a la obra del actual gobierno del Presidente Piñera, es que surge el debate y la inquietud por el valor que las ideas adquieren en la esfera pública, en cuanto a la proyección del proyecto que vuelva a redoblar las confianzas con la ciudadanía.
Jaime Guzmán, senador asesinado en el ya lejano año 1991, fecha que se vuelve a recordar este próximo 1 de abril, se ocupó justamente de forjar un conjunto nutrido de ideas, basadas en la promoción de la libertad y la dignidad humana, para aleonar a jóvenes y adultos en un trabajo como nunca antes nuestro sector político supo orquestar: la confección de un modelo institucional basado en un estado subsidiario, en la superioridad de la persona humana por sobre el estado, y en una sociedad civil activa, capaz de necesitar cada vez menos al estado para su diario vivir. Guzmán entendió como pocos que sin un relato político no era posible construir mayorías, porque estas solían solo gozar de lo efímero que resulta el triunfo en una urna, priorizando así un relato cultural que pudiese desde distintos espacios, hacer frente a una especie de jerarquía moral por parte de las fuerzas de izquierda.
El gobierno actual, que ha sido capaz de revitalizar a nuestra sociedad, de darle mayor esperanza en materia de trabajo, crecimiento y desarrollo, necesita justamente de ese mix diverso que significa la centro derecha actual, pero al mismo tiempo, valorando de mayor manera las buenas ideas de quienes forjaron hace algunos años, desde una lucha política directa, principios que resultan fundantes para el Chile del futuro que tanto queremos.
Un estado en su tamaño necesario y moderno, con una sociedad fuerte y vigorosa, fue parte del sueño doctrinal de un sector altamente relevante del sector político de este columnista, el cual debemos resituar en el tiempo, más aún ante la serie de injusticias posteriores a propósito del estado del procedimiento judicial en contra de los autores del crimen del Senador y de quienes desde la plaza contraria, han dedicado sus esfuerzos a denostar a alguien que con errores y aciertos, se defendió siempre con las ideas que aquí planteamos, y no con balas.
El relato de nuestro gobierno y del que está por venir estará de seguro, y en buena hora, impregnado de las tan necesarias buenas ideas.