Liderazgo femenino

30 Marzo 2018   889   Opinión   Patricio Jottar
Columnista Diario El Centro
Patricio Jottar

Consejero de Sofofa

Por primera vez en la historia de Sofofa la primera vicepresidencia está en manos de una mujer, Janet Awad, y diez puestos del consejo están representados por mujeres. Asimismo, la recientemente creada Dirección Ejecutiva está a cargo de Aurora Olave demostrando así la intención del gremio industrial por promover la mayor participación de mujeres en roles clave. 

Es así como Sofofa ha concretado varios acuerdos que van en esta línea, como es el caso del convenio con Mujeres Empresarias en el que se estableció una alianza para crear conciencia sobre la importancia y los beneficios de incrementar la participación de mujeres en los equipos directivos de las empresas asociadas a SOFOFA y promover la idea de balance en equipos directivos.
Pero también la inclusión de la mujer en la empresa es un tema que se aborda permanentemente dentro del Comité de Evolución Empresarial de Sofofa donde se creó un Área de Trabajo de Inclusión, que tiene como foco por una parte la inclusión femenina y por la otra, la inclusión de personas con discapacidad.
No obstante, para poder avanzar y plantearnos como desafío la mayor participación femenina, es que necesitábamos conocer cómo estábamos a nivel gremial en esta materia. En enero pasado se realizó una encuesta para conocer el grado de participación femenina.
Los resultados arrojaron que un 72% de los gremios asociados cuenta con participación femenina, ya sea como presidenta, directora o a nivel ejecutivo, número que llega al 73% si consideramos gremios regionales. Sin duda estos resultados son positivos, pero de igual forma nos desafían a avanzar más aún. Nos queda un largo camino por delante, en el que la participación de la mujer sea mucho más activa en la actividad gremial.
Sabemos que incorporar a la mujer al mundo laboral no es solo un tema relevante desde el punto de vista de los derechos humanos e igualdad de género. Es importante también en términos económicos porque genera mayor crecimiento, productividad y competitividad en el país. Ahora bien, los esfuerzos por una mayor participación femenina no deben desconocer el valor y la respetable opción de las mujeres que optan por el cuidado de su familia.
Si fruto de promover la mayor inserción de la mujer en el trabajo remunerado se estigmatiza a la mujer que opta por el cuidado de su familia, habremos cometido un error. Lo importante aquí es crear las condiciones para promover el trabajo fuera del hogar para todas aquellas mujeres que así lo deseen, y a la vez que dignificar la decisión de aquellas que prefieren libremente el cuidado de la familia.