Llegó marzo

07 Marzo   375   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

 

El regreso a clases, la jornada laboral de los chilenos en su plenitud, el pago de los permisos de circulación, la universidad y la colegiatura de los hijos, y en general, un conjunto de responsabilidades económicas que los ciudadanos debemos cumplir, constituyen parte de los elementos que nos permiten concluir que llegó el “esperado” mes de marzo. Otra forma de analizar la llegada del tercer mes del año, tiene que ver con la agenda política y sus diferentes variantes en el presente y también de cara al futuro.
Con un gobierno intentando liderar la batuta legislativa con al menos 25 proyectos en que el ejecutivo ha centrado especial ahínco, ello considerando los proyectos ya en tramitación como así también los que llegarán con el paso de los meses. En materia de pensiones y en la arista tributaria, vienen dos de los proyectos estratégicos del gobierno del Presidente Piñera, en donde el liderazgo y convocatoria de los ministros de las carteras respectivas será preponderante para caminar hacia los umbrales propuestos por el gobierno, ello ante el aviso obstruccionista de vastas fuerzas de oposición que ya, sin en muchos casos leer bien de qué se trata, han anunciado su rechazo a dichos proyectos. Así también, y a pesar del importante crecimiento experimentado durante la primera parte del 2018, lo concerniente a la economía asoma como apremiante para el gobierno durante los primeros 6 meses del año en curso, ello por la sensación de cierta inestabilidad económica y por la percepción de que el crecimiento económico no llega a todas las familias chilenas. El Ministro Larraín proyecta un crecimiento del 3,8%, lo que aparece en línea con lo manifestado por varios expertos en el ramo, quienes hablan de márgenes de entre el 3,5% y el 4%.
Ni hablar del actual problema de probidad en los altos mandos de entidades tan relevantes como las Fuerzas Armadas o Carabineros, donde ciertamente el paradigmático caso del ex general Fuente-Alba, en cuanto al escandaloso uso de gastos reservados y el incremento desvergonzado de sus cuentas bancarias personales, han vuelto a reflotar en la discusión pública la aspiración de mayor control del poder político respecto de las fuerzas armadas y de orden de nuestro país, dando paso así, a una nueva estructura de financiamiento.
Ante una oposición ampliamente dividida y sesgada en varias de sus filas por el infantilismo político de proyectos individuales y no colectivos como es el caso del Frente Amplio, concurre como una cuestión de suma vigencia la necesidad de ordenar por completo a las fuerzas oficialistas, mirando el horizonte común y de futuro que está en juego, sin que situaciones como las futuras campañas para el año 2020 hagan perder de vista la prioridad que significa gobernar y conducir al país por las sendas esperadas y comprometidas para con el pueblo de Chile. A por ello, con unidad.