Los gobiernos y la rebeldía humana

16 Septiembre 2018   1113   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Ante una toma de decisión colectiva en el mundo democrático, existe una previa deliberación, luego se impone la mayoría, lo que no significa que siempre esta tenga la razón. La historia nos muestra reiterados ejemplos en la que muchas veces una mayoría ha equivocado el camino y como resultado ha sido el fracaso total y absoluto. En la actualidad lo que más prevalece en el género humano es la rebelión de las masas.
Alguien en sus escritos expuso: “¿Cuál es el diagnóstico más adecuado de la condición humana? ¿Es la pobreza? ¿Es el poco conocimiento o cultura? ¿Es enfermedad psíquica? ¿Es la falta de educación? El diagnóstico más adecuado del género humano es su rebelión contra Dios” La pobreza, la falta de educación, la falta de cultura, la falta de oportunidades, el hambre y la enfermedad misma, no es otra cosa que resultado de su obstinada rebeldía contra su creador.
El salmo 2 versos 1-3 nos expresa esta realidad “¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes (los gobernantes y los que tienen autoridad) consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas”. Lo que el salmista proféticamente describe es una concertación de naciones, es un rugir tumultuoso de una gran multitud que guiada por sus gobernantes se levantan contra Dios, y no acepta sus decretos y mandamientos que él ha establecido para la humanidad.
Lo que hoy vemos a través del mundo legislativo de las naciones occidentales, es una serie de proyectos de leyes que obedecen a equivocadas ideologías promovidas por poderosas organizaciones internacionales del mundo (aparentemente civilizado), para lo cual propugnan reemplazar los principios morales milenarios y absolutos que Dios ha establecido en su palabra. El profeta Isaías describe con claridad nuestro tiempo, el que estamos viviendo, Isa 5:18 - 20 “¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta, ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”. Las equivocadas leyes que se están promoviendo en el mundo, especialmente en el occidental (Divorcio, vida en pareja, matrimonio igualitario, aborto, identidad de género y otras por venir) no son otra cosa que pecado legalizado, justificando así su equivocada moralidad.
Lo que la humanidad y los gobiernos del mundo ignoran, que el rechazo que ellos promueven contra Dios y a sus principios, a Dios no le intimidan, muy por el contrario, en el salmo 2: 4-5 nos dice: “El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, Y los turbará con su ira”. En otras palabras a pesar de la autoridad que ostentan y que les lleva a legalizar el pecado, levantándose contra su creador, el sigue siendo el Rey y Señor, el Soberano de toda la tierra. Y cuando él hable, actué, se despertara su justa indignación como su desprecio en contra de todos aquellos que se han rebelado contra él. Aunque las organizaciones quieran apoderarse de la tierra, no podrán hacerlo, esta ha sido dada a su Hijo Jesucristo a quien se le ha concedido toda potestad y Cristo junto a sus santos gobernara a las naciones (Apoc. 19 – 20). Oh, Señor de nuestras Vidas, ven por tu Iglesia, Te amamos Señor. Amen.