Migración regulada: La clave para una adecuada política

08 Agosto   473   Opinión   Diego Fleischmann
Columnista Diario El Centro
Diego Fleischmann

Director Ejecutivo de Migrante

La importancia que han tenido los inmigrantes en Chile se ha intensificado con la masiva llegada de venezolanos en los últimos tres años. Destaco el papel que ha tenido Chile como líder de la región en denunciar la terrible situación que viven quienes han huido de su país como consecuencia de la catástrofe humanitaria y represión política.
Pero para ser consistentes con esta postura, Chile debiera tener una política de migración de puertas abiertas, pero a su vez regulada, para fomentar la inserción ordenada de quienes buscan mejorar su calidad de vida. Cuestiones como convalidación automática de carreras dependiendo de la universidad que provengan, la obtención rápida del RUT, el acceso a la salud y la reunificación familiar -especialmente para el caso de padres e hijos- son puntos claves para establecer una adecuada política migratoria.
Es un hecho que, desde el punto de vista económico y laboral, el impacto migratorio venezolano ha sido enorme. Según el último IPOM, estamos llegando casi al 8% de inmigrantes respecto a la población total; y de ellos, los ciudadanos de Venezuela que llegan a Chile son en promedio personas más calificadas -casi el 60% tienen educación superior completa, muy superior al 31% promedio del resto-, más jóvenes -el 83% de la migración venezolana tiene entre 18 y 59 años- y con una mayor participación laboral que los chilenos.
Estos datos dejan de manifiesto que, para el mercado, los efectos de la inmigración serán obvios: un aumento de la fuerza laboral y ajustes en la productividad. Estaremos contando con capital humano más calificado y con el consumo privado de los inmigrantes, lo que nos dejará ver impactos positivos en el crecimiento del PIB tendencial.