Modernizar es avanzar

28 Junio 2018   883   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Sabemos que dentro de las múltiples demandas que se van incorporando al debate público, hay unas que pegan más que otras, algunas que logran concitar mayor adhesión por parte de la ciudadanía, como así también, más énfasis por parte de los diversos personeros del mundo político. 

En este sentido, una de las demandas o necesidades de las que no se conversa lo necesario en el espacio público, pero que resulta urgente, no solo para este entusiasta columnista, sino para millones de chilenos en su diario vivir, es la que dice relación con el excesivo y tortuoso procedimiento que cada día, deben sortear los chilenos al realizar sus trámites administrativos, desde los más básicos y sencillos, hasta los más complejos.
No obstante ello, y por qué no decirlo, en variadas ocasiones se convierte también en una piedra en el zapato que no permite agilizar un sinfín de situaciones, generando largos vacíos de tiempo en donde se gasta mucho en burocracia y desesperación, y poco se gana en cuanto a eficiencia.
Ante el escenario descrito es que destacamos muy particularmente las acciones del Ejecutivo tendientes a la creación de un Consejo Asesor Permanente, que conformado con 13 personas, hombres y mujeres de distintas sensibilidades políticas, culturales e institucionales, busca hacer frente a esta problemática, enmarcándose en la dirección de una tramitación ciudadana más rápida, más limpia, sustentable y eficaz, en donde se elimine la papelería excesiva para caminar hacia un sistema de completa transformación digital de los certificados, documentos y antecedentes que usualmente, usted y yo debemos solicitar en un servicio público.
En este punto, también se requieren de acuerdos, de unidad, sobre todo porque el sustrato ideológico de cada pensamiento no debiese fijar murallas tan grandes en situaciones como la anterior.
Entre otros elementos, se prevé que una reforma bien desarrollada en la materia y que cumpla con los objetivos trazados, podría hacernos ganar hasta cerca de 60 millones de horas extras anuales, lo que junto con acabar con el cartel de ciudadano peregrino y deambulante de oficina pública en oficina pública, pueden contribuir muy generosamente a mayores espacios para la familia, para el fortalecimiento de tantos lazos extraviados, y con el horizonte de mayor sustentabilidad hacia el Chile del mañana al requerirse menos papelería.
Mal que mal, nuestro ordenamiento jurídico dispone que la persona es superior al Estado, y que este último debe estar al servicio de las personas. Pues que así sea.