Navidad diferente

20 Diciembre 2018   1225   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Más allá de las celebraciones comunes que todos solemos hacer en Navidad, hay instancias que van marcando en la vida, un antes y un después. Por ejemplo, la actividad que hace casi 30 años organiza la Universidad de Talca, en particular la Extensión Cultural de la casa de estudios, como lo es el Tren Navideño del Ramal Talca-Constitución, el cual a muy baja velocidad, y sin obviar ninguna estación o paradero por pequeños que estos sean, va entregando felicidad a niños y familias, muy especialmente, de sectores apartados, los que pese a no estar muy distantes en kilómetros de comunas como Talca, Maule, Pencahue o Constitución, viven en una suerte de desconexión permanente con la realidad, con las grandes urbes.
El esperado paso del Tren Navideño por localidades, sectores y caseríos como Corinto, Curtiduría, González Bastías, Toconey, Pichamán, Huinganes, Maquehua o Rancho Astillero, constituye una de las más lindas obras humanas que la Navidad pueda conocer, y los maulinos, debemos conocer y atesorar esta actividad. En coordinación con las Juntas de Vecinos de los diferentes lugares, y la comunidad organizada en general, la preparación es de varias semanas antes, con la recolección de los regalos, todos nuevos, en las mejores condiciones, ello sumado a la recepción de la delegación de la UTalca en cada estación y paradero, en donde abundan el cariño, la alegría, el pan de pascua, chancho de piedra o el rico mate.
Pero también, y esto quisiera dejarlo a propósito al final, surge la nostalgia. Y cómo no. Lugares olvidados por las políticas públicas, lejanas al quehacer e interés de los actores del espacio público. En cada uno de estos rincones, existen aún enormes problemas y falta de conectividad, casi no hay escuelas, y la juventud en la búsqueda de un mejor futuro, debe partir desde sus casas a las comunas más grandes y cercanas, comenzando una nueva vida con mayores posibilidades, pero al mismo tiempo, dejando atrás ese ADN característico del campo maulino.
Felicitar, como cada año, al rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, y a la directora de Extensión Cultural, Marcela Albornoz, por su compromiso y especial fijazón con los más olvidados de nuestra maravillosa Región del Maule, por comprender a cabalidad el mensaje de una sociedad más humanitaria y solidaria. Feliz Navidad a todos, pero muy especialmente, a los niños y familias de cada uno de los lugares que dan vida al Ramal Talca-Constitución.