No Soy de Aquí Ni Soy de Allá

21 Noviembre 2018   1111   Opinión   Félix Martínez Núñez
Columnista Diario El Centro
Félix Martínez Núñez

Encargado de Oficina OIM en Talca

Hay una célebre canción del cantautor argentino Facundo Cabral que se titula “No Soy de Aquí Ni Soy de Allá”, compuesta por el músico cuando se encontraba triste por estar fuera de su país sin fecha de retorno. También fue un migrante como muchos. La esencia de ese título fue experimentada la semana pasada cuando compartimos junto a la colectividad venezolana unos talleres psicosociales con una temática pocas veces abordadas en la población migrante, me refiero al “Duelo y Estrés Migratorios”. 

El duelo migratorio es un proceso que atraviesan todos los migrantes al trasladarse a un nuevo país o lugar de destino. Durante este proceso se genera una reorganización en la cual se asimila la pérdida y se adapta a la nueva situación de vida. El duelo migratorio no solo lo sufre quien emigra, sino también los que se quedan. Este duelo se caracteriza por varios temas: la separación de las familias y seres queridos, en el uso del lenguaje o idioma, los cambios culturales, el clima, cambio de estatus social, identidad étnica y/o nación. Cada uno de ellos pesa, son parte del equipaje bien pesado que traen y que cuesta soltar y se manifiestan en la salud mental de las personas, generando temores, miedos, falta de confianza, nostalgia, falta de paciencia y poca esperanza. Todo aquello alimenta a que se genere el estrés migratorio que termina con reacción fisiológica que afecta la salud emocional y física.
Es por ello que es importante generar estas instancias de apoyo para afrontar estos duelos, que están presentes en los migrantes y que no siempre son conscientes de que lo padecen y que tanto impactan en su salud.