Nuevo examen para prevenir el cáncer cervicouterino

26 Abril   391   Opinión   Ana Ramírez Méndez
Columnista Diario El Centro
Ana Ramírez Méndez

Matrona Docente de la Carrera de Obstetricia y Puericultura, Universidad Autónoma de Chile

El cáncer cérvico uterino es el tercer tipo de cáncer más frecuente en la población femenina de nuestro país, cada año son detectados mil nuevos casos, falleciendo cada día 2 mujeres por esta enfermedad. 

En los últimos 20 años, el examen Papanicolaou (PAP) ha sido una buena herramienta para diagnosticar y así ayudar a disminuir la mortalidad por cáncer cervicouterino, sin embargo, esto no ha sido suficiente, ya que, siguen muriendo pacientes aun teniendo su examen de rutina normal, esto es debido a que detecta solo alteraciones celulares, y cerca del 50% de los casos podrían no ser detectados solo con este examen.
El cáncer cervicouterino es producido en más del 99% de los casos por el virus papiloma humano, que es una infección de transmisión sexual y que puede ser asintomática. Hay que tener en consideración que no todas las mujeres infectadas por este virus necesariamente desarrollarán el cáncer, debido a que solo algunas cepas tienen potencial oncogénico, es más, se estima que el 80% de las mujeres tendrán una infección por este virus en algún momento de su vida. La buena noticia es que, a contar del mes de septiembre de este año, se pondrá a disposición y de manera totalmente gratuita una Test que detecta el virus papiloma humano (HPV), en Centros de Atención Primaria de quince Servicios de Salud del país, entre los cuales se encuentra la Región del Maule, y a contar del año 2020, se tiene dispuesto contar en forma progresiva con este test en todo el país. La importancia de este nuevo examen, que puede ser realizado con la misma muestra del examen papanicolaou, radica en que detecta el virus, identificando si corresponde a un virus de alto o bajo riesgo de producir esta patología.
En definitiva, esta nueva prueba de tamizaje, utilizada con éxito en muchos países, permitirá disminuir aún más las cifras de cáncer cervicouterino en nuestro país, pero para ello, es fundamental continuar con los programas de vacunación contra los tipos más comunes de HPV y mantener un control ginecológico periódico incluyendo el examen Papanicolaou.