¿Palabrota del año?

07 Enero   515   Opinión   Abraham Santibáñez
Columnista Diario El Centro Abraham Santibáñez
Abraham Santibáñez

Secretario General Instituto de Chile

Este año cumple 70 años. Héctor Velis-Meza es periodista, académico universitario y autor de más de 40 libros de divulgación relacionados con el lenguaje. Hace dos años renunció a la docencia, cansado, según dijo, de la falta de interés de los estudiantes que, como creen que todo está en Google, no le encuentran sentido al estudio.

Luego que el Diccionario de Oxford eligiera “tóxico” como el vocablo del año y la Fundación de Español Urgente diera su voto a “microplástico”, Veliz-Meza decidió que la palabra del año es “ignorancia”. Justificó su decisión en que el celular se ha convertido en parte integrante de la anatomía de los jóvenes sin favorecer su interés por el conocimiento.
La preocupación por el uso del idioma no es nueva.
En tiempos pasados, la Academia de la Lengua se ufanaba de ser capaz de “limpiar, fijar y darle esplendor” al idioma. Hoy día ya no pretende una tarea tan descomunal. Se propone, en cambio, “unir por la palabra”. Pero, como señala Véliz-Meza, las palabras que se usan son cada vez menos. La verdad es que muchas palabras, la mayoría tal vez, de nuestro bello idioma, llenas de matices y detalles, han desaparecido del lenguaje corriente, reemplazadas por “palabrotas”. Hace años, en la Academia Chilena de la Lengua, expresé mi consternación porque en el lenguaje diario de muchos chilenos, el léxico se ha reducido al “huevón” y todas sus variaciones.
Felizmente hay quienes todavía se ocupan del castellano nuestro de cada día. Enrique Ramírez Capello, profesor de periodismo por años, nos ha recordado su preocupación. De un texto suyo desbordante de malos ejemplos, destaco algunos:
“Seguí las fiestas, frente a mi televisor. Me escandalicé con los tropiezos en el habla de algunos periodistas.
“Hablan del ‘evento programado en Valparaíso con los fuegos artificiales’. Evento es un acto no programado... Es algo ocasional, no previsto.
“A propósito de este verbo, escucho que dicen que ‘se prevee que llegarán 500 mil personas cerca de la torre Entel’. Lo confunden con provee. Debe escribirse prevé. ¿Razón?: simplemente significa ver antes… Me desasosiego nuevamente: se narra un asalto. El reportero afirma que ‘los delincuentes lograron ser atrapados’. ¿Son masoquistas? ¿Consiguen que los capturen? ¿Imploran: por favor, carabinero, lléveme preso?
“Lo correcto: los policías lograron detener a los maleantes”.
Pero, ¿qué se puede hacer, pregunto yo, cuando una autoridad policial recae en un antiguo vicio y sostiene que las víctimas “fueron maniatadas de pies y manos”? No hay cómo, que yo sepa, que se puedan “maniatar” los pies de alguien.
Y para terminar: la RAE le ha respondido a Iván Sergio De Torres poniendo énfasis en que no es dueña de la verdad idiomática. Que el idioma lo construyen día a día los hablantes. Por eso, al contrario de lo que quería don Iván Sergio, no ha vetado del uso del chilenismo “ganarse”, en el sentido de arrimarse, acomodarse. “El Diccionario de americanismos, precisa la RAE, es un diccionario descriptivo, que carece de propósito normativo y no da pautas para ‘el bien hablar o escribir’.
Lo importante es que lo que se dice, que no se cambie el sentido de las palabras y se entienda… y que el texto sea agradable de leer.
Eso es lo que debería preocupar.