Planes ilimitados

25 Abril 2018   1208   Opinión   Esteban Pérez Burgos
Columnista Diario El Centro
Esteban Pérez Burgos

Director Regional del Sernac

El Sernac denunció ante la justicia a las empresas Entel, Movistar y Wom por publicidad engañosa al ofrecer planes supuestamente “ilimitados”. El servicio tomó esta decisión luego de realizar un estudio publicitario, donde detectó que las tres compañías denunciadas incumplieron la Ley sobre Protección de los Derechos de los Consumidores (LPC), al no entregar información veraz y oportuna e incurrir en publicidad engañosa y falta de comprobabilidad.
Dichas empresas ofrecían distintos servicios descritos como “ilimitados” en el mensaje principal de sus piezas publicitarias, sin embargo, tanto en la letra chica del anuncio como en las condiciones dispuestas en sus sitios web, las ofertas presentaban diversas limitaciones.
En este sentido, es importante destacar que la Ley establece que los consumidores tienen derecho a recibir información veraz y oportuna respecto de las condiciones relevantes de la oferta. Además, tienen derecho a que las empresas cumplan lo prometido. Es decir, los mensajes publicitarios no deben inducir a error y tienen que ser posibles de comprobar.
Asimismo, la información que se anuncia en la publicidad debe estar disponible, clara, legible y comprensible antes de que los consumidores tomen la decisión de compra.
Con el propósito de recordar los derechos de los consumidores, como servicio elaboramos una “Guía del alcance publicitario en materia de ofrecimiento de Planes Ilimitados en el Mercado de las Telecomunicaciones”, la cual se encuentra disponible en nuestra web www.sernac.cl.
En dicho documento resaltamos una serie de aspectos relevantes a tomar en cuenta. Bajo el principio de veracidad y comprobabilidad que establece la Ley, cuando una empresa realiza una oferta utilizando el término “ilimitado”, debe verificar que efectivamente se trate de un producto de esas características, es decir, que no contenga restricciones, condiciones, limitaciones, pues ello implicaría la existencia de publicidad engañosa.
Por lo tanto, sólo es aceptable una afirmación de esta naturaleza cuando realmente se trate de una promesa verdadera, no condicionada a límite de ninguna especie.
Por otro lado, el concepto de “letra chica” entendida ésta como la que se incluye en una pieza publicitaria para entregar información adicional sobre el producto o servicio ofrecido, debe cumplir con algunos parámetros tanto de formato como de fondo. Por ejemplo, no puede contradecir de manera sustancial el mensaje publicitario principal de una campaña publicitaria.