Política pública Regional II

15 Agosto   408   Opinión   Jorge Navarrete Bustamante
Columnista Diario El Centro Jorge Navarrete Bustamante
Jorge Navarrete Bustamante

Académico U. de Talca

El Maule tiene ya perfil de una política pública sobre “Gobernanza para la Competitividad” y, entre los “desafíos” validados, resaltan:

 

• Escasa capacidad de acuerdo de los actores públicos en temáticas transversales y proyectos estructurantes de interés territorial.


• Limitado conocimiento de los tomadores de decisiones públicas –pese a su aprobación y difusión- respecto del modelo competitivo territorial en desarrollo.


• Insuficiente coordinación con el sector privado, y entre.


• Perfectible estructura organizacional y dotación humana del Gobierno Regional y Administración Local.
• Autoridades con deficiencias para gobernar.


• Demorado e insuficiente traspaso de facultades y atribuciones desde el Gobierno Central al Regional.


• Débil legitimidad del ejecutivo regional.


• Volatilidad de autoridades regionales.


• Esmirriada gobernanza pues no se sustenta en una alianza estratégica regional entre: empresas, estado, centros educativos y sociedad civil organizada que implemente una visión compartida.


• Carencia de acuerdos políticos concretos para materializar incluso iniciativas semi estructurales de mediano plazo.


• Frecuente desuso de la Estrategia Regional de Desarrollo Maule 2020 y de Plan Competitivos Maule 2025 como “Cartas de Navegación principales” en la toma de decisiones y asignación de recursos, derivando en resoluciones personales más que estratégicas.


• Carencia de información actualizada para toma de decisiones estratégicas como pudiera ser la desagregación de la Matriz Insumo Producto y aplicación de censos agropecuarios y forestales cada cinco años.


• Falta de sistémica visión en la asignación de recursos.


• Débil socialización de las aplicaciones TICs para el uso y gestión de la ciudadanía maulina en programas y expresiones participativas.


• Débil articulación multinivel territorial.


• Incompleto accountabily respecto del cumplimiento de los respectivos programas comprometidos a la ciudadanía.


• Creciente síntomas de falta a la probidad de autoridades.


• Baja confianza en las instituciones, especialmente en: los partidos políticos, parlamentarios (as), agentes políticos en general.


• Comunidad regional con cierto desinterés en los procesos eleccionarios, participación cívicamente y control social.


• Bajo nivel de optimismo en la comunidad regional.


• Debilidad de capital social regional, y emergente a escala local en el desarrollo competitivo territorial.


• Inexistencia de voto programático para elegir autoridades regionales y locales.


• Inexistencia de un monitor o instancia ciudadana que controle y evalúe la toma de decisiones de las autoridades regionales.


• Insuficiente apoyo al desarrollo del capital social y cívico en el Maule.


Todo ello se concatenó en el siguiente gran desafío: “La región del Maule evidencia un bajo y desequilibrado desempeño competitivo territorial, producto de una débil gobernanza, con el consiguiente impacto negativo en el bienestar social de maulinas y maulinos”.
Continuará…