Presencia del padre

17 Junio 2018   890   Opinión   Horacio Hernández Anguita
Columnista Diario El Centro
Horacio Hernández Anguita

Villa Cultural Huilquilemu de la UCM

Nadie podrá negar la importancia de la presencia de los padres en el crecimiento, desarrollo y autonomía futura de los hijos e hijas. Es que el padre y la madre, son las raíces mismas de la existencia humana. La criatura en el vientre materno, ata un vínculo singular y afectivo, por su permanencia en la gestación, hasta ser dada a luz. No obstante, ya en este periodo y a lo largo de la vida entera, la presencia del padre es de gran valor, aunque sabemos que existen ausencias graves de diverso tipo, y formas de presencias dañinas, que no contribuyen sino más bien ponen en peligro el crecimiento de las criaturas.

A este respecto, Gaby Zaragoza, reflexiona en el diario “El Cronista” de Argentina: “Las investigaciones sobre la influencia de los padres demuestran que ambos son vitales al promover la autonomía en los niños. Cuando un padre está disponible para el hijo, éste gana autoconfianza y le resulta más fácil crecer. Al padre parece resultarle natural y atractivo imaginar a sus hijos en el futuro, mientras que las mujeres sentimos mayor nostalgia al despedir al niño que está creciendo. Esto indica la importancia de la presencia del padre en las ganas de “crecer” y hacerse adulto de los hijos”.
¿Qué lugar tiene el padre en los hijos? ¿Está disponible, firme y tierno, para acompañar la vida, seguirla, apoyarla en sus búsquedas y desarrollo?
Las actuales condiciones laborales, muchas veces agobiantes y precarias, ponen a los padres en situaciones muy vulnerables, sin capacidad de otorgar apoyo, firmeza, cercanía y cariño en las etapas del crecimiento. El padre que trabaja fuera de casa y con jornada abrumadora, o mecánica, no está disponible y está expuesto a embrutecerse… Ello trae consigo el raro interés por los hijos. Agréguese a ello, el ancestral predominio machista, que tiende a dejar en manos únicamente de la madre, las tareas de acompañamiento y ternura, de gratuidad y empuje, o del sostén en la educación. Sin embargo, la presencia del padre y su cercanía amorosa cultivada con los hijos, contribuye a la base afectiva de éstos, por la cual la autonomía y libertad se hará posible y sólida. Es lo que Zamora afirma: la presencia paterna impulsa al crecimiento y a la adultez.
Aunque la psicología, la sociología y la misma historia de la cultura nos muestran la importancia de la presencia del padre en el desarrollo futuro y autónomo de los hijos, estamos conscientes que las circunstancias actuales, plantean exigencias muy altas a los progenitores y desde luego al padre.
Todo ello, para agradecer en este día cuando el padre está presente.