Proyecto Aula Segura: “una medida populista”

26 Septiembre 2018   2676   Opinión   Ricardo Retamal Ortiz
Columnista Diario El Centro
Ricardo Retamal Ortiz

Abogado Magíster de la UC

La reciente firma del Presidente de la República, Sebastián Piñera, del proyecto de Ley Aula Segura que pretende expulsar a los alumnos involucrados en actos violentos o delictuales abrió un sano y necesario debate en la comunidad nacional, formula absolutamente indispensable para llevar a buen puerto el proceso de reforma escolar que vive el país. La sociedad chilena en su conjunto debe participar activamente en un diálogo profundo.
Por eso que es necesario conocer los diferentes planteamientos en torno a este trascendental tema y a otros relacionados, que tarde o temprano se discutirán. La idea es que en los diversos medios, en el parlamento; en la calle, se discutan los diferentes argumentos. En un diálogo diverso que a la larga será fecundo. En este caso, el documento, firmado por el Presidente Piñera, da la facultad a los directores de liceos de expulsar o cancelar la matrícula en un plazo de cinco días a estudiantes responsables de hechos delictuales al interior de sus establecimientos.
Al respecto, el Colegio de Profesores fijó su posición a través de su segundo vicepresidente, Jaime Gajardo, quien señaló “que se trata de una medida populista”. Gajardo, que durante años fue presidente del Colegio de Profesores de Chile, indicó: “Rechazamos la política del Gobierno, porque es una medida populista y que no se hace cargo de los problemas de fondo. Este proyecto de ley debe estar primero debidamente contemplado en los respectivos reglamentos de convivencia que por ley existen, y ser construidos con las comunidades escolares”. Y luego precisó: “cualquier ley que se promulgue debe garantizar el debido proceso. Nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario”.
La idea del proyecto Aula Segura surgió después de que varios liceos emblemáticos se vieran afectados, entre ellos el Liceo de Aplicación, por incidentes donde estudiantes se enfrentaron a Carabineros con bombas molotov. Dentro las consideraciones para expulsar a los alumnos, están el porte de armas u elementos destinados a causar daños a los establecimientos o a miembros de la comunidad educativa, como también de agresiones físicas que provoquen lesiones a docentes o asistentes.
Está claro que la situación ocurrida recientemente en colegios emblemáticos de la capital ha sobrepasado los límites. Pero, ¿qué hacer? En mis años de formación en el Seminario Conciliar de La Serena, en lo que se refiere al orden, era suficiente una sola mirada del legendario Padre Visiggalli para establecer un absoluto silencio en la formación. ¡Ay del que no lo entendiera!, porque el correctivo físico colocaba de inmediato las cosas en orden. Ciertamente, el mundo ahora es otro y esa fórmula ya no sirve. Y como dice la presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Cristina Girardi, la sociedad chilena tiene una tendencia creciente a diversas formas de violencia. Pero, ¿qué hacer ahora cuando algunos alumnos enfrentar con molotov a los carabineros? Algunos apoderados piden enfrentar el conflicto con los reglamentos establecidos, suficientes para enfrentar los conflictos. Por otro lado, si esta ley de aula segura se impone en el Congreso. ¿Qué hacer con los alumnos expulsados? La sola expulsión de los alumnos es para algunos la negación de la educación y prefieren la suspensión de los alumnos con las consiguientes medidas educativas que permitan recuperarlos. Son ciertamente, problema complejos, que no se pueden eludir.