Reclamos hacia la Banca

03 Mayo   323   Opinión   Matías Pinochet Aubele
Columnista Diario El Centro Matías Pinochet Aubele
Matías Pinochet Aubele

Seremi de Economía, Fomento y Turismo Región del Maule

Hace algunos días, el Ministro de Economía, José Ramón Valente junto al Director del Servicio Nacional del Consumidor, Lucas del Villar, dieron a conocer los resultados del ranking efectuado por Sernac relacionado con los reclamos efectuados por los chilenos hacia la Banca, esto con el fin de monitorear el comportamiento de este mercado y orientar a los consumidores.
Uno de los principales resultados que arrojó este ranking se relaciona a que la principal causa de reclamos son los cobros o transacciones indebidas producto de fraudes (clonación, suplantación). En sólo este ítem, el Sernac registró 3.682 reclamos lo que representa un aumento de 17,7% respecto a 2017. Del total de reclamos ingresados por fraude durante el año 2018, un 70% fue respondido desfavorablemente para el consumidor por las empresas.
De estos reclamos, el 68% se refieren a suplantación y el 32% a clonación, a diferencia del año 2017 donde los reclamos por suplantación representaron un 41%, mientras que los de clonación, un 59%. Asimismo, los reclamos por suplantación aumentaron en un 95% entre el año 2017 y 2018. Por su parte, los reclamos de clonación disminuyeron en un 36%.
Ante los resultados expuestos, se pueden rescatar dos importantes ideas. La primera, es la necesidad de promover un mejor servicio e índice de respuesta por parte de las entidades financieras y que mejoren sus estándares de respuesta favorables a los consumidores, ya que no olvidemos que son los clientes quienes depositan su dinero en una institución bancaria confiando en que su dinero será resguardado. Así como los bancos se preocupan de ofertar sus productos, también tienen que preocuparse de resolver los problemas de sus consumidores.
Como segunda idea a rescatar, es la importancia del proyecto de ley, apoyado por el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, el cual aumenta la protección de los derechos de los consumidores en caso de fraude bancario, se equilibran las responsabilidades las cuales muchas veces recaen en los usuarios y los bancos se desentienden, obligándolos a implementar mayores medidas de seguridad para evitar este tipo de delitos.
Si bien los Bancos tienen la obligación de adoptar medidas de seguridad en resguardo de sus clientes, también los consumidores deben cuidar sus claves, datos personales y tomar medidas de autocuidado.