Reflexiones sobre descentralización fiscal

23 Mayo   277   Opinión   Jorge Navarrete Bustamante
Columnista Diario El Centro Jorge Navarrete Bustamante
Jorge Navarrete Bustamante

Académico U. de Talca

Este es un año clave para lo que será el traspaso de competencias a los gobiernos regionales, y no deja de ser preocupante lo que serán los recursos que acompañarán el proceso de regionalización en el marco de las descentralización fiscal.
Efectivamente, hay que ir pensando cuáles van a ser las facultades de las regiones y no pocos creen que allí podría haber un desacople entre las expectativas y las posibilidades reales, y los riesgos que involucran algunas de las posibles ideas que van a ir saliendo en el camino.
En relación a ello, uno podría pensar en que primero haya transferencias más grandes desde el tesoro público del gobierno central hacia las regiones para que éstas puedan decidir cierto nivel mayor de gasto. Pero hay que ser realista a partir de la experiencia en otros lugares, que indica que serán poquitos puntos porcentuales los que podrían transferirse para las regiones de Chile.
Y ello podría hacerse mediante una fórmula previamente concordada o mediante una decisión política compartida. Probablemente va a ser más cercano a la modalidad de fórmulas, pero hay que tener claro como van a ser éstas. Quizás puedan ser más cercanas a cómo funciona el FNDR o distintas.
Es que hay tener claro, previamente, que ni se trata solamente de una distribución de platas (…) pues también importa que los gobiernos regionales piensen, diseñen, acuerden bienes públicos de escala mayor que una sola comuna. Y este debe ser el foco principal para orientar los esfuerzos hacia allá. Después hay una serie de temas que tienen que ver con el funcionamiento fiscal de la región que es también muy relevante.
Por cierto, será necesario establecer impuestos regionales propios lo que obviamente hay que debatirlo pues hoy no se puede porque no hay ley; empero hay que considerar varias limitantea a considerar, por ejemplo, si un territorio quisiera gastar más de lo que recibe del gobierno central podría financiarlo con más impuestos locales por lo que pudiera hacerse en la medida que tenga restricciones y formas de hacerse que no provoquen problemas.
Comparto lo señalado por el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés en el sentido que una región pudiera solicitar empréstitos siempre y cuando si van a cobrar impuestos eventualmente –para no endeudar al Estado- y tienen buenos proyectos; sin embargo, la evidencia internacional es que los gobiernos regionales básicamente no deben endeudarse.
Estos, entre otros temas, son los que se tienen en perspectiva para definir un tema tan neurálgico como es la descentralización fiscal, en la que debe estar siempre presente la madurez política, el realismo económico y la vocación sincera de que cada región disponga de los recursos suficiente que le garanticen la posibilidad de emprender con mayor autonomía y con gestión competente, los desafíos estructurales de competitividad y bienestar social que el centralismo les ha impedido durante, a lo menos, varias décadas.