Saluden al campeón

19 Julio 2018   1291   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

Mundial de buen fútbol, muchos goles, destacados arqueros y destacada organización en cuanto a infraestructura y programación. Rusia 2018, la Copa del Mundo que conducida desde la estrategia de Deschamps y las calidades individuales de Lloris, Varane, Umtiti, Pogba, Griezmann, Mbappé o el esfuerzo pro equipo de Giroud y Kanté, supo coronar por segunda vez en su historia a Francia como el mejor equipo del orbe, justo al cumplirse 20 años desde la mágica selección que consiguiera el primer trofeo galo.
Francia no fue el típico equipo que muchos prefieren, ese que ataca y ataca sin cesar, el que busca marcar y generar opciones de gol todo el tiempo. No. Quizá ayudado y a la vez convencido por la posición que él mismo ocupó en la selección gala, en el Marsella o en la Juventus, el adiestrador de los europeos les pidió orden táctico, disciplina en el fondo, y sobre todo, rápidas transiciones de defensa a ataque, para así lastimar a los rivales, para hacerles creer que les complicaba tener bajos porcentajes de tenencia de balón.
¿Para qué tener tanto la esférica y no hacer daño? Fue, al parecer, una de las premisas del ex centrocampista a sus pupilos. Recuperar la pelota y salir muy rápido al ataque, ello fortalecido por la clase de una nueva estrella como Mbappé, las destrezas de Griezmann o la llegada al gol de Pogba.
El reconocimiento también para la Croacia de Modric y Rakitic, y para la Bélgica del bronce con Hazard y De Bruyne. Nota aparte la pobreza futbolística de la Argentina del ahora ex entrenador Jorge Sampaoli, o la tempranera eliminación de Alemania.
Para nosotros, los que estudiamos, trabajamos y simplemente amamos el fútbol con el fervor de ese hincha que le cuesta abandonar la trinchera de la pasión, una alegría pero también una pena. Felicidad porque pudimos disfrutar en nuestros ratos libres del mejor fútbol del planeta, y la congoja por la espera de 4 años para la siguiente cita. Los más soñadores, donde se agrega este entusiasta columnista, pensaremos en ir como espectadores a Qatar, para festejar in situ los goles de la roja que creemos volverá a la fiesta planetaria.
Qué viva la diversidad expresada y conocida en este último mes, donde las diferencias al menos por un espacio de tiempo se hicieron al lado, dando paso a una concepción de unidad, alegría y tolerancia con nuestros pares.
Qué viva el fútbol, qué vivan los campeones.