Si es posible conocer a Dios

06 Enero   415   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

Referido a la existencia de Dios, una persona atea, nos dice que primero hay que definir lo que es Dios y desde esa perspectiva ver si existe o no. Para lo cual la definición de Dios,deben darla los creyentes, ya que ellos “como ateos o no creyentes no lo pueden definir porque no lo conocemos”.
El no conocer a una persona no necesariamente significa que no existe, simplemente no le ha encontrado, pero su existencia es real. Cuando alguien nos habla de otra persona, nos puede dar todas las características de su personalidad, sus rasgos fiscos, etc., pero a pesar de ello, podríamos llegar a dudar de su belleza física, de su personalidad, etc. Le aceptamos solo cuando le conocemos.
Como cristiano, creo que la respuesta que emite el ateo anterior, en cierto sentido es válida, pues al decir “No le conocemos” está diciendo “No conocerle”.
Lo anterior es una de las razones del por qué padre envió su Hijo Jesucristo. El libro de Hebreos 1:1-4 nos dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia….” Juan 4: 24 nos dice: “Dios es Espíritu”, y en su naturaleza “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” (Juan 1:18) Para lo cual, Cristo debió encarnarse para que el hombre le pudiere ver y conocer, de otra manera, el hombre jamás podría haberle visto.
Si Ud. quiere conocer a Dios, porque ello es posible, primeramente debe aceptar a su Hijo Jesucristo, como su Señor y Salvador de su vida.
¿Quién podría discutir que Cristo no es Dios encarnado? Una de los mayores reproches que Cristo expreso a sus discípulos, fue su falta de fe y la dureza de sus corazones (Marcos 16:14). El tenía razón para hacerlo, nadie como ellos, vieron los milagros, pues miremos por un momento: convirtió el agua en vino, calmó el mar, detuvo el viento, multiplicó los panes y los peces, resucitó a los muertos, sanó a la distancia; con solo tocar sus vestidos, los enfermos eran sanados, dio vista a los ciegos, sanó enfermedades incurables como la lepra, secó al instante a la higuera; los peces recibieron orden y le obedecieron (Mat. 17:27). En el plano espiritual los demonios le reconocieron y le obedecieron (Mateo 8:29-32). Luego, antes de su martirio les advirtió de sus sufrimientos y que resucitaría al tercer día. Ellos le vieron morir, pero su falta de fe les llevó a dudar de su resurrección.
Mas Cristo resucitó, con razón Juan nos dice: 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. ¿Qué mayor gloria podría mostrar otro hombre? Nadie puede hacerlo, solo el Hijo de Dios, que es Dios encarnado y él se ha dado a conocer a sí mismo. En su dialogo con sus discípulos, Juan 14: 4 – 9, se revela a ellos: “Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, …¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. El que me conoce; también a mi Padre conoce; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto”. Solo a través de Cristo podemos conocer a Dios verdadero. Amén.