Si vas para Chile

21 Abril 2018   950   Opinión   Diego Benavente M.
Columnista Diario El Centro Diego Benavente M.
Diego Benavente M.

Ingeniero civil, U. de Concepción

La inmigración ha ido adquiriendo una importancia cada vez mayor. Décadas atrás nadie se habría imaginado la gran masa de inmigrantes que han estado llegando durante los últimos años a Chile y que sin duda le han agregado diversidad y color a nuestra comunidad nacional. Cosa nunca antes vista, diría más de alguien por ahí. En dos palabras y producto de sus políticas socioeconómicas, este rincón al fondo de Sudamérica se está poniendo cada vez más atractivo para mucha gente de distintos países, que opta por venirse a vivir o al menos a tentar suerte.
Lo importante en esto son dos cosas: lo primero es poder tener las reglas claras para que nadie se pase de listo, como al parecer los estaban haciendo algunas agencias de turismo organizando chárter masivos con haitianos. En segundo lugar, es importante no perder nunca nuestra reconocida hospitalidad, que tal como nos describe la canción “Si vas para Chile”, somos cariñosos para recibir al extranjero. Esto no se debiera echar al olvido.
Si se miran las cifras de una de las últimas encuestas semanales de Cadem sobre la materia, la opinión está prácticamente neteada, término puesto de moda por el Ministro de Justicia Hernán Larrain recientemente, entre los que están a favor (46%) y en contra (43%). Mirando por sectores, son los hombres jóvenes menores de 35 años y de ingresos altos quienes se inclinan mayoritariamente por definir como buena la inmigración. Por el contrario, las mujeres mayores de 55 y de ingresos bajos, son las que en mayor medida opinan que la migración es mala. En general, la gran mayoría un 85% está por poner orden en la sala, es decir implementar mayores restricciones.
Los cambios que están ocurriendo en el país sirven para mostrar la evolución permanente que se va experimentando en distintos ámbitos, no solo en materia de inmigración. En la misma encuesta citada, por ejemplo, el ranking de aprobación del desempeño de distintas instituciones nacionales, lo encabeza la PDI con un 78% que hace rato desplazó al líder tradicional de este ranking, que era Carabineros y, en el último lugar está el Sename con apenas un 20% de aprobación.
Esto último es una luz roja potente que recuerda al gobierno y a los políticos que los niños deben estar primero. Para qué decir la evaluación del trabajo que realiza la Iglesia Católica, la desaprobación llega a un 67% y se ha mantenido así durante las últimas tres semanas y en rango similar los últimos años. Los acontecimientos post venida del Papa sin duda han influido en esto, y será el sumo pontífice quien tendrá la última palabra, para que pueda cambiar el sentir ciudadano.