Síntomas de una sociedad enferma con diagnóstico de muerte (II)

29 Julio 2018   1064   Opinión   SERGIO RODRIGUEZ VARELA
Columnista Diario El Centro SERGIO RODRIGUEZ VARELA
SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Continuando con mi tema “Síntomas de una sociedad enferma con diagnóstico de muerte”, como lo dije anteriormente, esto no es grato, sin embargo, es una realidad de la cual no podemos abstraernos. Lo que hoy se vive en todas las sociedades principalmente en la occidental, es una decadencia moral total y absoluta que ha sido perpetrada por cerebros liberales quienes con sus ideologías han socavado los principios y fundamentos de ella. El panorama es tan oscuro que ya no se distingue el blanco del negro, es como dijo el profeta Isaías cap. 5: 20- 23 “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos… los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!”. Vuelvo a repetir, así como fue el trato de Dios con las civilizaciones antiguas, en este tiempo “el juicio de Dios” también llegara.
Como primer ejemplo de lo anterior lo encontramos en Ezequiel 16: 48 -50 (NTV) “Tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, Sodoma y sus hijas nunca fueron tan perversas como tú y tus hijas. Los pecados de Sodoma eran el orgullo (soberbia), la glotonería y la pereza, mientras que afuera sufrían los pobres y los necesitados. Ella fue arrogante y cometió pecados detestables (abominables), por eso la destruí, como has visto”. Lo primero que debemos notar, que los pecados de la actual sociedad en comparación con los de Sodoma y Gomorra, a los ojos de Dios son aún más grave ¿Cuál es la razón? La razón es que hemos tenido dos mil años de evangelio ¿y que hemos hecho con él?, lo hemos rechazado. En la actualidad, son muchos que a la hora de evaluar su condición pecaminosa son selectivos y consideran que los pecados ajenos son más graves que los que ellos cometen. No obstante, no solo fue abominable ante los ojos de Dios la conducta sexual de Sodoma y Gomorra, ello fue la cúspide de todos pecados tales como: la soberbia, la ociosidad, la glotonería y la indiferencia hacia los necesitados. En la actualidad, nuestra sociedad ha sobrepasado con creces este límite, basta ver el desenfreno moral, el narcisismo, la egolatría, lo que es una rebeldía total y absoluta frente a Dios y que nos está llevando al derrumbe y al caos total, el fin no se hará esperar.
Otras de las civilizaciones destruidas, fue la ante-diluviana. Jesucristo la cita como un tiempo que precederá a su Segunda Venida (Mateo 24:37-38). En los días de Noé, la tierra no solo estaba llena de violencia, sino que todos sus pensamientos eran de continuo al mal. Hoy, la gran mayoría de los seres humanos esta esclavizado al sexo. Ben Shapiro, escritor judío y comentarista político, escribe en su libro (Generación Porno): “soy miembro de una generación perdida hemos perdido nuestros valores… un mundo en donde todo es cuestión de elección, el narcisismo gobierna la época… la aceptación dominante de la pornografía se ha convertido en un hecho social”. Vale decir que se le rinde culto al sexo.
Nuestra sociedad fue fundada en el cristianismo, no obstante, esta ha marchado desde el Teísmo hacia el Ateísmo. Hoy no solo se rechaza la palabra (Biblia), se ignora a Dios, se le resiste, se le difama e inclusive, muchos han declarado a Jesucristo persona no grata en la cultura. La decadencia moral de nuestra sociedad es producto de una franca rebeldía con su creador, especialmente con su carácter Santo y desde esta perspectiva solo marcha a su colapso final. Dios se apiade de nosotros y nos ayude. Amen.