Un café para la reinserción

24 Abril 2018   1227   Opinión   José Luis Craig Meneses
Columnista Diario El Centro
José Luis Craig Meneses

Abogado, Magister en Criminología y Justicia Penal Defensor Regional de Maule.

El objetivo de esta columna es resaltar la estupenda iniciativa de la que fuimos testigos la semana pasada, al asistir en conjunto con las demás autoridades del sector Justicia, a conocer la iniciativa de Gendarmería de Chile en el Maule. Se trata del Café Ciudadela, un recinto gastronómico, de la más alta calidad, ubicado en el Mall Portal del Centro, Nivel 3, local 313 de la capital regional, el que es atendido y abastecido por usuarios de Gendarmería de Chile del medio cerrado y abierto, constituyéndose en una iniciativa de reinserción única en Chile, digna de imitar y que ha demostrado su éxito.

La iniciativa se suma a la pastelería que se ubica al costado de la Cárcel de Talca, en la Alameda de esta ciudad, las que en conjunto invito a todos a visitar y a hacer patente el apoyo - con hechos y unos pesitos- a la reinserción laboral de los internos e internas de las cárceles de Chile, entregando así de paso una colaboración cierta a la seguridad ciudadana que tan en boga se encuentra y que afecta la calidad de vida de las personas, ya que está comprobado que la reinserción de un interno, se manifiesta necesariamente en la baja de los delitos que esa persona podría cometer una vez egresado del sistema, lo que se conoce técnicamente con el nombre de reincidencia.
Ojalá estos cafés que se tomarán los talquinos en lo concreto sean acompañados por los cafés simbólicos que venimos adeudando desde años a la reinserción. Este café simbólico deben tomarlo nuestras autoridades pausada y sesudamente para discutir sobre reinserción. Es un tiempo que lo debemos todos como país.
Sólo de esa manera llegaremos a esa reinserción verdadera, que no es sólo encerrar más gente en la cárcel para cumplir una deuda social por la comisión de un delito; se debe perseguir algo más, encerrar con sentido, es lo que se conoce técnicamente como el fin de la pena o el finalismo penal.
Y ahí está la deuda que amerita innumerables cafés para su implementación, debemos cambiar la forma en que los internos realizan y enfocan su encierro en las cárceles, darles sentido para lograr que cuando salgan a la vida social nuevamente, hayamos sido capaces de entregarles más alternativas que el sólo seguir delinquiendo para sobrevivir.
Esperemos que se multipliquen entonces estos cafés, para poner fin a la tendencia sin sentido de la cárcel para todo. Que las autoridades se den el tiempo de conversar un largo café para que en Chile de una vez por todas se castigue con visión, y logremos así bajar la reincidencia delictiva, alcanzando un país en que todos y todas nos sintamos, de verdad, seguros.