Una lucha cultural

04 Abril   338   Opinión   Ervin Castillo A.
Columnista Diario El Centro Ervin Castillo A.
Ervin Castillo A.

Fundación Talca

En la discusión pública es común oír de temas que son de interés de determinados columnistas de medios prestigiosos de la Región Metropolitana, ya sea en los principales diarios o canales de televisión, los que, sin concitar la preocupación de la ciudadanía, sí parecen importarle de sobremanera a quienes quieren desviar la conversación política hacia umbrales distintos, y que cuentan con el poder necesario para cumplir dichos fines.
En este sentido, vemos como temas relevantes en todo tipo de estratos socioeconómicos, pero que principalmente terminan generando daños irreparables en los sectores más vulnerables, no gozan de espacio para su debate y diálogo. En particular, dedico las presentes líneas para resituar un gran problema que como país no hemos afrontado a tiempo, como es el que tiene que ver con el rol de las drogas en nuestra sociedad y en concreto en nuestros jóvenes, el impacto gigantesco que está generando directamente por el consumo mismo como también sus consecuencias indirectas, tales como la deserción escolar, las enfermedades de salud mental, socavamiento de la unidad familiar, la violencia, etc.
En esta dirección, el gobierno del Presidente Piñera, intentando posicionar como una cuestión de lucha cultural al combate de las drogas, ha lanzado por estos días el denominado Plan “Elige vivir sin drogas”, el cual busca involucrar a las familias, establecimientos educacionales, sector privado y la sociedad civil entera en la prevención del consumo de drogas para nuestros niños, niñas y jóvenes.
Sabemos, por cierto, que este no es un tema de solución rápida precisamente, porque requiere de esfuerzos intersectoriales a largo plazo, ello por el alto grado de penetración que han tenido las drogas, más aún durante los últimos 15 o 20 años. Asimismo, del carácter de políticos que no tiemblen en el discurso ante éstas, que sean capaces de confrontar al flagelo del narcotráfico, sin medidas populistas ni discursos al voleo que puedan vulnerar las esferas de los derechos fundamentales, pero que sí, tengan decisión para saber que la droga es enemiga del desarrollo de las comunidades, de los más pequeños, y que su relación con éstas puede ocasionar muchas frustraciones de cara al futuro.
El drama que viven miles de familias en el país, en la propia Región del Maule, es brutal. Miedo a salir, familias enteras que parecen vivir encerradas en sus propias casas. Hay que estar para ahí vivirlo, hay que tomarse el tiempo de escuchar este terror que sienten miles de vecinos y vecinas.
Más allá de las medidas mismas a implementar, las que de seguro se pueden ir mejorando con la contribución y el aporte de quienes estén dispuestos fehacientemente a matricularse en esta lucha, resulta menester destacar la ofensiva y actitud del gobierno, el que parece no querer titubear ante este connotado enemigo.
Por el futuro de los niños, niñas y jóvenes de Chile.