Lunes, 24 de Septiembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Intervalos Nubosos

Opinión

Una sociedad sin Dios (Segunda Parte)

SERGIO RODRIGUEZ VARELA

Consejo de Pastores.

Como ya lo dije en mi anterior columna, la sociedad en la que nos desenvolvemos se torna cada día más peligrosa  para vivir. La corrupción de algunos personajes públicos, la violencia, sumado a ello la delincuencia que pareciera que se hace incontrolable y, por otro lugar, la colusión de algunas empresas para los efectos de ventas de alimentos y otros. Todo lo anterior, nos hace sentir al común de los ciudadanos, un clima de inseguridad y de insatisfacción social. 

Los actuales condiciones en que se vive en este país, superan con creces a las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo XX (de ello  tengo memoria). No se puede negar, que la  infraestructura, las obras viales y tantas otras en la que se ha avanzado, han superado lo anterior basta ver nuestras carreteras. No obstante, en el aspecto valórico, estamos lejos de lo que éramos anteriormente.  No hemos avanzado, muy por el contrario, se ha retrocedido peligrosamente. La   sociedad que se ha venido  construyendo por nuestros políticos “Progresistas” (según ellos), es más bien una sociedad sin principios absolutos que rigen nuestra conducta, no podemos basar nuestras decisiones éticas en los valores y deseos personales. Por ejemplo, ¿las cosas son buenas porque me gustan o no me gustan porque no son buenas? Tanto el relativismo como el cambio continúo de las normas, no nos lleva a ninguna parte, más bien nos destruye. El hombre necesita un patrón que rija su moral y conducta, de lo contrario, resultara una sociedad anárquica, en donde  todos hacen lo que  según les parece. 

 Según los sociólogos e historiadores, estamos viviendo una época Post-Moderna, la anterior (Moderna), termino en la década de los ochenta, en ella, los constructores de la sociedad, se esforzaron por implantar el ateísmo, el filósofo Nietzche, decía “Dios está muerto”, creyendo que esta liberación de las demandas de cualquier realidad metafísica, era una oportunidad para desarrollar su propio sistema de ética y moral, todo esto basado en su propio conocimiento, siendo el hombre mismo el punto de referencia universal y absoluto para toda su vida. Al mirar la historia de lo que se pretendió con aquella filosofía atea,  encontramos el triste ejemplo de  la Unión Soviética la cual intentó construir un imperio sobre el ateísmo, sin embargo fracasó miserablemente. En la actualidad, los resultados de la ética del ateísmo, son totalmente adversos a lo que ellos esperaban.

Lo anterior descrito, me refiero  a ignorar a Dios y sus principios establecidos para la humanidad, es peor que negar su existencia (ateísmo). El querer hacer lo que a uno le plazca, no es nuevo, la Biblia ya lo señala en el libro de los Jueces, que no es otra cosa que un relato de derrota y fracaso. El libro nos describe el peligro a que se expone una sociedad que olvida sus principios, pues nos dice Jueces 21:25 “….Cada uno hacia lo que bien le parecía”. Los israelitas, se empeñaban en hacer lo que les parecía correcto en su parecer, sin embargo fracasaron. El Salmo 127:1 nos dice “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican”. Quien quiera que sea Ud. con todo respeto le digo “No se puede vivir en una sociedad sin Dios”.  

Volver a opinión

Comentarios