Venezuela: Estado fallido

29 Julio   563   Opinión   Juan Carlos Pérez
Columnista Diario El Centro Juan Carlos Pérez
Juan Carlos Pérez

Licenciado en Historia. Egresado de Derecho.

Cuando se observa la crisis venezolana, económica, social, humanitaria, todos tendemos a calificar la situación como ejemplo de un Estado fallido, es decir de aquel que no logra brindar a su población los niveles mínimos de servicios básicos, sean estos alimentación, salud o seguridad. Sin embargo, y a la luz del concepto de Estado Fallido elaborado por la Fundación Mundial para la Paz, la situación venezolana no alcanza a cubrir todos los requerimientos de tal calificación.


De acuerdo a la entidad citada, un Estado Fallido es aquel que no sólo fracasa en su obligación de garantizar a su población los servicios básicos que esta requiere. El concepto incluye otros elementos que, al observar la situación actual de Venezuela, no se estarían cumpliendo a cabalidad, lo cual no resta un ápice a la crisis.


Primero, para calificar una situación de Estado Fallido, se requiere que el gobierno haya perdido el control físico del territorio, vale decir, que existan amplias áreas en que otras entidades, grupos rebeldes o gobiernos paralelos, rivalizan por el control gubernamental. ¿Será tanto así la sombra que Juan Guaidó proyecta sobre Maduro? Me temo que no. Por más que el Presidente encargado tenga de su lado la legitimidad constitucional, la dictadura bolivariana, con el apoyo militar, controla la totalidad del país.
En segundo lugar, un Estado Fallido tiene serias dificultades para imponer sus decisiones a una población que, crecientemente cuestiona su legitimidad y desobedece. El caso podría ser el venezolano, pese a que en la actual situación de extremas carencias, la población venezolana se encuentra a merced de los paquetes de ayuda (Clap) que el gobierno proporciona bajo condición de sometimiento, cumplimiento y control de sus decisiones.
En tercer lugar, el concepto en cuestión exige que el Gobierno a cargo tenga serias dificultades para interactuar en situación de plena igualdad con los demás miembros de la comunidad internacional. ¿Ocurre esto al gobierno venezolano? ¿Es reconocido por la comunidad internacional? Si consideramos que Juan Guaidó ha sido reconocido como legítimo Presidente encargado de Venezuela por unos 50 países, no es menos cierto que más de 100 Estados no lo han hecho, manteniendo la relación con el gobierno de Maduro y reconociendo a sus Embajadores. Incluso en las Naciones Unidas, pese a los desaires, Jorge Arriaza es aceptado como Canciller y representante de su país.


Por último, y donde sin duda alguna Venezuela merece el calificativo de Estado Fallido es en el incumplimiento de su deber más elemental: proporcionar a sus habitantes los servicios básicos que les permitan la vida en condiciones de dignidad. La agobiante escasez de alimentos, la inseguridad y el crimen impune, la carencia casi absoluta de servicios de salud y medicinas, las frecuentes interrupciones del suministro eléctrico, los cortes de agua potable, el rebrote de enfermedades ya extinguidas y miles de penurias y humillaciones al bravo (y sufrido) pueblo venezolano, demuestran que, por sobre requisitos teóricos, el Estado bolivariano le ha fallado al pueblo, en cuyo nombre existe, usando y abusando del poder.