Venezuela, otra vez en la calle

22 Abril   388   Opinión   Juan Carlos Pérez
Columnista Diario El Centro Juan Carlos Pérez
Juan Carlos Pérez

Licenciado en Historia. Egresado de Derecho.

Juan Guaidó, el Presidente encargado de Venezuela ha convocado para el 1° de mayo a una manifestación pública que, ha vaticinado, será la más grande de la Historia de ese país. El llamado, realizado el 19 de abril, día en que Venezuela conmemora aquel Cabildo Abierto que inició su proceso de Independencia, busca que el pueblo salga, una vez más, a las calles.
¿Será necesario, a estas honduras del proceso de crisis que afecta a ese país, manifestar una vez más el repudio popular a las autoridades que hoy usurpan y profitan del poder? ¿Será necesario que, otra vez, el pueblo evidencie en las calles su rechazo al régimen ilegítimo de Maduro? ¿Qué falta que ocurra en Venezuela?
A las carencias y padecer del propio pueblo venezolano se agrega, crecientemente, la internacionalización del problema. Los países fronterizos, Colombia y Brasil y otros más allá, Perú y Chile, desde hace meses se han visto implicados en las consecuencias de la crisis humanitaria por el masivo éxodo de los venezolanos que huyen de la carencia de alimentos y servicios básicos, las enfermedades, los ataques armados y la represión indiscriminada.
Esta crisis, primero interna y luego regional, hoy está adquiriendo un alcance verdaderamente internacional, especialmente con la intervención de China y Rusia, potencias que apoyan la continuidad de Nicolás Maduro en el poder y se niegan a cualquier solución que les deje fuera de la zona de influencia en ese gobierno. Por otra parte, los países de la Unión Europea, Estados Unidos y el Grupo de Lima, instan a una salida democrática, unas elecciones libres que vuelvan a otorgar legitimidad a las crudas decisiones que habrá que adoptar para remediar la actual catástrofe económica y social.
Todo lo anterior permite sostener que la crisis en Venezuela está alcanzando realmente un punto de no retorno, y hay que evitar a toda costa alguna salida que suponga mayores costos para una población que ya ha sufrido demasiado. Y, en ese contexto, se debe reiterar hasta que quede claro incluso a los tozudos más recalcitrantes, que Venezuela sufre tamaña devastación por culpa del “socialismo del siglo XXI”, que arrastró al país de regreso al siglo XIX, sin electricidad, sin medicinas y casi sin alimentos. Es por esto que la opinión del gobierno chileno, considerar a Maduro y a su régimen parte del problema, pero nunca componentes de la solución, permite visualizar cuál es la única salida conveniente y por dónde no se debiera caminar: El apoyo a las masivas, extensas y reiteradas manifestaciones organizadas por la oposición venezolana, al mismo tiempo que respaldar el mensaje de su líder, Juan Guaidó, prometiendo elecciones libres y democráticas, es el mejor antídoto para quienes, como pareciera ser el Presidente norteamericano, no descartan que una intervención militar también sería aceptable.
No sabemos si la próxima manifestación, la del 1° de mayo habrá de ser la mayor de la Historia de aquel país. No obstante, lo fuera o no, lo que no está en duda es el sentimiento inmensamente mayoritario de un pueblo que, pese al chantaje económico, a la censura informativa, a la violencia y a la represión, prefiere salir a las calles y gritar a voz en cuello que sólo desea comida, medicinas, libertad y democracia.