En abril la unidad cumplió cuatro años

261 misiones lleva la Sección Aérea Talca de Carabineros

Entre sus principales hitos, el equipo policial participó en dos rescates de alta complejidad e impacto social, en la Reserva Nacional Altos de Lircay y en el volcán Descabezado Grande

03 Mayo   1242   Policial   Marlyn Silva
261 misiones lleva la Sección Aérea Talca de Carabineros

Entre 2017 y lo que va de 2019, la Sección Aérea Talca de Carabineros ha cumplido 261 misiones y 34 rescates de personas en situación de riesgo, según el balance realizado por sus altos mandos policiales a propósito de los cuatro años de funcionamiento de esta unidad que se cumplieron en abril pasado.

 

De la totalidad de acciones operativas, los patrullajes preventivos son las que acumulan el mayor número de intervenciones, con 68 vuelos, según los registros acumulados desde 2017. El segundo tipo de intervenciones que más ha ejecutado la unidad aérea de Carabineros son los vuelos de búsqueda y/o ubicación de personas, con 28 actuaciones.

 

Los rescates, en palabras del jefe de la sección aérea, capitán Pablo Vega, “siempre tienen un sabor especial, porque son vidas de personas y, generalmente, se abordan por el tema de que, si no existiera el miedo, los resultados podrían ser fatales”.

 

Este tipo de intervenciones de la unidad, indicó Vega, se producen mayormente por crecidas de los ríos y accidentes en la alta montaña, sumado al difícil acceso, todo lo cual hace necesario el uso del helicóptero. Para estas labores, trabajan en coordinación con el personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) y otras unidades especializadas.  

 

GRANDES RESCATES

El capitán Vega subrayó que trabajan apegados al principio de no abandonar la búsqueda de manera temprana. El jefe policial, que ha estado al mando de la Sección Aérea desde que se inauguró, recuerda particularmente dos casos, por la impresionante capacidad de supervivencia de las víctimas.

 

Se trata de los dos primeros atendidos por esta sección policial el año 2016: el rescate de un joven excursionista en la Reserva Nacional Altos de Lircay que debió sobrevivir con técnicas extremas; y el un turista francés perdido en el volcán Descabezado Grande.

 

“Todos nuestros rescates tienen sus cosas especiales. Cada vuelo no es igual a otro. Si bien es cierto que se planifican y son sectores que conocemos, cada uno tiene su complejidad y sus particularidades. Generalmente, han sido un poco más recordados por el aguante que han tenido algunas personas que han estado entre cuatro o cinco días sin alimento. Tengo el recuerdo de una persona que contra todo pronóstico sobrevivió”, dijo el capitán Vega.

 

Así se refirió al rescate del joven Héctor Arenas, quien permaneció nueve días inmóvil, luego de caer desde una altura de casi ocho metros en la reserva Altos de Lircay, lo cual le produjo fractura de fémur y de tobillo, más un golpe en la cabeza.

 

La segunda historia de mayor impacto es el rescate del turista francés, quien soportó dos días sin comer en la nieve. Al respecto, el capitán subrayó que fue un rescate de alta complejidad, tanto por las condiciones meteorológicas como por la situación de salud de la víctima.

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