Con más de 30 años dedicada al oficio, ha convertido la artesanía en crin en un emprendimiento independiente que rescata la historia familiar, la identidad del Maule y la fuerza de las mujeres creadoras.
Maria Carola Sepúlveda ha convertido su pasión en un emprendimiento lleno de identidad y dedicación. Con su marca Carola Artesanía en Crin, ofrece creaciones únicas que puedes encontrar tanto en su tienda física en Panimávida como en su vitrina digital en Instagram @carolaartesaniaen.
Cada pieza refleja el cariño y el talento de una emprendedora que rescata la esencia de lo hecho a mano y que invita a llevarse un pedacito del Maule a cada hogar.
¿Cómo nació su emprendimiento?
Bueno, yo soy artesana desde mucho. Así como para que no se me note la edad. Voy a decir más de 30. Más de 30 años que soy artesana, pero realmente en pandemia decidí emprender sola de manera independiente, porque antes yo trabajaba para las artesanas, para otras artesanas de Rari y en pandemia decidí emprender solita con el apoyo de alguna colega que me dijo tú puedes, tú tejes bonito, hazlo. Y así comencé a emprender sola.

¿Qué la motivó a empezar este emprendimiento?
Bueno, primero que nada, a ver, es como que uno le hace cierto homenaje o en honor a las maestras madres como uno le llama, que son las mamás, porque esto, esto se hereda, esto se va dejando, va de generación en generación. Y mi mamá era artesana. De una artesana de 77 años que aún está vigente. Y bueno, comencé a hacerlo por ella, por mí, por todas las mujeres tejedoras de mi familia, para que empezáramos a tejer nuestros productos, a tejer nuestros productos y a venderlos directo al cliente con un precio más justo, digamos, el comercio justo. Y motivarlos también motivarlas a que sigan trabajando, sigan creando y a darle permanencia a esta bella artesanía que es el cliente.
¿Hubo algún momento clave que marcó el inicio de su emprendimiento?
Sí, hay momentos que son claves, como como lo son, por ejemplo, pensar que tú sabes hacer algo, tienes algo en tus manos y tienes que ver qué quieres hacer con eso y emprender, independiente de que de lo que es la artesanía, que es maravilloso emprender en el fondo es hacerte independiente. Ser una mujer independiente y no depender de nadie. Saber que solo todo esto depende de ti, de tu trabajo, de tu perseverancia. De ser constante y disciplinada y ordenada. Y echarle para adelante.
¿Qué ofrece y qué lo hace especial?
Me dediqué de lleno a la confección de joyas y accesorios. Aquí, vas a encontrar todo lo que es joyas y accesorios, aros colgantes, anillos, pulseras, pinches cintillos, Y es bien importante eso, porque es como que actualizamos la artesanía, le dimos un aire nuevo, un aire joven. La artesanía ya no es algo que yo llevo y lo guardo y lo dejo en la casa como un recuerdo, sino que lo llevo, lo voy a lucir, Voy a trabajar. Voy a una fiesta con un hermoso colgante. Un hermoso aro. No sé de Carola Artesanía.
¿Cómo elabora el producto?
Bueno, el proceso es un poco largo en sí. Antes de llegar a la pieza final, están las personas que van a buscar el crin al sur que te lo venden y si tú quieres comprarlo sin teñir, llega al producto. Una semana estás con el producto lavando con desengrasante, blanqueando, dejándolo listo para el teñido. Una vez que eso, este proceso está listo, que lleva como una semana más o menos, lo puedes teñir y le das color, el color que tú quieras y ahí puedes comenzar a tejer ya. Obviamente esta es la misma técnica de la cestería del mimbre, pero es micro cestería y tejemos sobre la base de un vegetal. Nosotros le decimos vegetal, pero se llama Isle. Y esa es una fibra que traen desde México.
¿Por qué es importante mantener la calidad y la autenticidad en el producto?
Porque hoy todo se hace a pedido: colores, tamaños y diseños específicos. Por eso es clave ofrecer un buen tejido, con medidas correctas, buenas terminaciones y sin imperfecciones. Así la gente vuelve porque sabe que la artesanía es auténtica y bien hecha. Hay público para colores naturales y teñidos, y se trabaja según lo que cada cliente solicita.

¿Qué papel juega su localidad o la misma región del Maule en su emprendimiento?
Es muy importante. Siempre cuando voy a ferias me impresiona a veces que estando solo en Talca me encuentro con gente que no conocía la artesanía, entonces yo ahí uno llama, no sé, al Estado, yo siempre lo digo que, y es como repetitivo que en todas las ferias de artesanía debe estar el clima, entonces es importante. Hay acá entidades que sí lo hacen y que sí trabajan mucho con nosotros, por ejemplo, Market Maule. Ellos siempre están, trabajan con las emprendedoras y ahí vamos nosotros también las artesanas. Entonces el Estado cumple un papel importante que es el llamado a promover y a preservar la artesanía en creer que es. Mira, es único en el mundo y es identitario de nuestra región, la Región del Maule.
¿Su producto refleja la identidad local?
Refleja la identidad local, Refleja. Mira los colores, Fíjate, aquí están mis ramas. Y si tú miras por mi ventana, hay rosas de muchos colores. Aquí está la identidad. Es como mirar, a la naturaleza y ver lo que nosotros vamos a hacer. Mariposas, la mariposa están acá. Identifica la identidad acá del campo de la tranquilidad, de los colores, de la vida.
¿Cuál ha sido el mayor desafío que ha enfrentado?
Sí, hay harto. Aquí hay ciertas cosas, aquí hay varias manos. En mi taller hay varias manos, Y yo genero economía circular porque trabaja mi mamá, mi hermana y hay como tres o cuatro artesanas más que trabajan conmigo y cuando algo me cuesta voy donde las artesanas mayores y les pido que me enseñen. Yo soy muy perfeccionista, entonces yo creo que eso me cuesta. Las flores son y todavía son un desafío. Porque no van para mí. No van a quedar bien hasta que mis ojos, lo vean bien, porque soy perfeccionista y eso me cuesta un poco.
¿Qué aprendizaje destacaría desde que usted comenzó?
Ser constante y abrirse camino sola. A veces una piensa que por ser artesana todos deben buscarla, pero no es así: hay que moverse y darse a conocer. No estoy agrupada, lo que es un desafío porque algunas agrupaciones son celosas, así que he tenido que visibilizar mi trabajo por mi cuenta. Siempre estoy buscando espacios para mostrar que existo y que soy Carola Artesanía.

¿Qué consejo daría usted a otros emprendedores?
Bueno, primero que nada es como tener las ganas de emprender y seguir ahí, ser constante. Bueno, como como les digo, yo soy artesana y donde ande por ahí voy a ser siempre la artesana. Pero yo me encuentro en alguna feria de emprendimiento con gente que de pronto está vendiendo carteras, después la veo con zapatos. Bueno, eso es constancia. Hay que ser constante. Para ser emprendedor hay que ser constante. Hay que levantarse todos los días pensando en una tarea relacionada con tu emprendimiento. No puedes dejarlo ahí botado y a la otra semana volver. No es todos los días, trabajar todos los días, organizarte todos los días, estar ahí trabajando en tu emprendimiento.
¿Cómo ha impactado su emprendimiento en su vida y/o en el entorno?
Ha sido positivo de verdad que la gente te ve con otros ojos. Es como el resultado de tu trabajo. Hace que la gente te vea con otros ojos. O sea, a la Carola o la Carola ahora piensan como que estoy bien, estoy casi millonaria jajaja. Bueno, millonario no soy, pero soy rica en conocimiento y en aprendizaje. Hacer esto a mí me tiene contenta, me hizo ser una mujer independiente y segura de lo que hago y si, y ha impactado positivamente en todo mi entorno, en mi entorno familiar y también en mi entorno más cercano.
¿Tiene planes de crecer o lanzar nuevos productos o servicios?
Sí, quiero crecer, pero el tema clave es la formalización, algo que a muchas artesanas aún nos da miedo. Aunque el negocio y el producto son lindos, no siempre hay clientes todos los días, y eso genera dudas. Aun así, formalizarse permite avanzar y darse a conocer. Estamos atentas a lo que ocurra con la nueva Ley de Artesanía, que podría traer beneficios. En general, sí creo que hay que seguir creciendo para no quedarse siempre en el mismo lugar.

¿Qué le diría usted a las personas que la visitan o a sus clientes al conocer sus productos?
Les digo que cada pieza lleva historia. Mi mamá es artesana y todo nació de una necesidad: antes las mujeres tejían para comprar lo básico. Cada creación tiene nuestra historia y el orgullo de mi familia. En esta zona siempre hubo artesanas incluso los hombres tejían en invierno por falta de trabajo, por eso cada pieza de crin mantiene viva una tradición muy bonita y llena de significado.
Carola Sepúlveda no solo crea piezas delicadas y llenas de color: también teje historia, identidad y reconocimiento a generaciones de mujeres artesanas. Su trabajo es un reflejo vivo de la tradición del Maule y del valor de emprender con propósito, perseverancia y amor por lo propio.





