Casi 200 personas han perdido la vida en Irán desde que comenzaron las protestas hace dos semanas.
Así lo denunció la organización Iran Human Rights, con sede en Noruega.
La ONG confirmó la muerte de al menos 192 manifestantes, aunque advierte que esta cifra podría ser mayor debido a las dificultades para verificar información por el apagón digital. El Centro para los Derechos Humanos en Irán, con sede en Estados Unidos, señaló que cientos de manifestantes han fallecido durante el bloqueo de internet. Además, reportan que los hospitales están saturados, con escasez de sangre, y que numerosos manifestantes han sufrido heridas graves, incluyendo disparos en los ojos.
El movimiento en sus inicios se centró en manifestarse contra el aumento del costo de vida. Sin embargo, en este punto ha evolucionado rápidamente hasta una oposición directa al régimen teocrático que gobierna el país desde la Revolución de 1979.
Las manifestaciones representan uno de los mayores retos para el liderazgo del ayatolá Alí Jamenei. En especial tras el reciente conflicto de 12 días entre Israel e Irán en junio; en un contexto donde Estados Unidos ha expresado su disposición a apoyar a la población iraní.
Ante la posibilidad de un ataque militar estadounidense, Mohamad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, advirtió que “tanto el territorio ocupado como los centros militares y navales de Estados Unidos serán nuestros objetivos legítimos”. Señaló con ello a Israel, país que Irán no reconoce y considera como territorio palestino ocupado.

Pese al bloqueo total de internet en el país, que ha impedido las comunicaciones a través de redes sociales y líneas telefónicas, diversos videos filtrados muestran grandes concentraciones en ciudades como Teherán y Mashhad. Esta interrupción del servicio ya supera las 60 horas. Ha sido calificada por la organización Netblocks como una “amenaza directa para la seguridad y el bienestar” de los iraníes.
Finalmente, la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos confirmó la muerte de 116 personas relacionadas con las protestas. La cifra incluye a 37 miembros de las fuerzas de seguridad y funcionarios.





