El choque entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Córdoba provocó al menos 39 fallecidos y más de un centenar de heridos, mientras las autoridades investigan causas aún desconocidas.
Al menos 39 personas fallecieron y más de 150 resultaron heridas tras el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido la tarde del domingo en el municipio de Adamuz, provincia de Córdoba, al sur de España. El siniestro se convirtió en el accidente ferroviario más grave del país en más de una década, según confirmaron las autoridades.
El hecho se produjo cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga a Madrid con cerca de 300 pasajeros, descarriló parcialmente e invadió la vía contigua, colisionando con un convoy de Renfe que cubría la ruta Madrid-Huelva con 184 personas a bordo.
Condiciones que rodean el accidente
Las primeras informaciones indican que el impacto ocurrió en un tramo recto, con vías recientemente renovadas y trenes modernos, lo que ha generado desconcierto entre las autoridades. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el hecho como “tremendamente extraño”, subrayando que no existen indicios preliminares de exceso de velocidad ni de error humano.
En la misma línea, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, sostuvo que los sistemas automáticos de seguridad corrigen fallos humanos y apuntó a una posible falla técnica del material rodante o de la infraestructura, hipótesis que será analizada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).

Rescate y atención de las víctimas
La fuerza del choque provocó que varios vagones cayeran por una ladera de cuatro metros, lo que dificultó las labores de rescate. Más de 200 efectivos de emergencia, entre bomberos, personal médico, Guardia Civil y militares, trabajaron intensamente en el lugar.
El jefe de Bomberos de Córdoba, Francisco Carmona, describió la complejidad del operativo: “Hemos tenido que sacar a un muerto para poder llegar a alguien con vida. Es un trabajo duro y delicado”, declaró a RTVE.
Reacción del Gobierno y luto nacional
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su agenda oficial y se trasladó hasta la zona del accidente, donde expresó que “hoy es un día de dolor para toda España”. El mandatario anunció tres días de luto nacional y aseguró que el Estado actuará con transparencia total una vez que se conozcan las conclusiones técnicas.





