El Museo del Agua Bullileo avanza en su modernización mediante un proyecto financiado por el Fondo para el Mejoramiento Integral de Museos (FMIM) 2025.
Esta iniciativa ha permitido fortalecer la conservación de su patrimonio histórico y documental a través de mejoras en sus espacios internos.
Entre los avances destaca la creación de una sala de depósito para la colección. Se trata de un espacio que antes no existía y que ahora permitirá almacenar de forma segura documentos, planos y objetos que no forman parte de la exhibición permanente. Hasta ahora, este material carecía de un lugar específico para su resguardo y archivo.
El proyecto fue presentado por la Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL). Contempló también la renovación de dos oficinas, una sala de trabajo y la mencionada sala de depósito. La inversión que superó los 17 millones de pesos. También, se realizó una investigación documental sobre el acervo existente en el museo.
Sobre la importancia de las colecciones, el museólogo Horacio Hernández, asesor del proyecto, explicó que “las colecciones son las piezas, objetos o bienes culturales que un museo resguarda para preservar la memoria de la comunidad local o nacional. Tales piezas museísticas, dan cuenta en sus características propias de materialidad, uso y función que tuvieron, de significaciones históricas y valores que hicieron parte hechos humanos que importa conservar”.


Destacó que el estudio y la documentación de estas colecciones es fundamental para mejorar la comunicación con el público y diversificar las exhibiciones. La nueva sala de depósito y el espacio de trabajo garantizan que las piezas sean preservadas adecuadamente, rotuladas e identificadas.
El Museo del Agua Bullileo mantiene sus puertas abiertas al público durante los fines de semana hasta marzo. El horario es entre las 14:00 a 18:00 horas y los domingos de 10:00 a 14:00 horas. La entrada es gratuita.





