Investigaciones presentadas en la escuela de verano del Doctorado en Ciencias Biomédicas de la UTalca analizan la senescencia celular y el rol de la nutrición en la prevención de enfermedades crónicas.
La investigación científica avanza en la comprensión de los mecanismos que explican el envejecimiento celular y abre nuevas posibilidades para retardar sus efectos. Ese fue el eje central de la escuela de verano del Doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Talca, instancia que reunió a estudiantes de postgrado, académicos e investigadores de distintas regiones del país.
La actividad puso el foco en la senescencia celular y la bioquímica redox, procesos biológicos estrechamente vinculados al desarrollo de enfermedades crónicas. Según explicó el director del programa, Daniel González Reinoso, el objetivo es comprender “qué ocurre a nivel molecular en las células para avanzar en estrategias preventivas o farmacológicas que permitan frenar estas patologías”.
En ese contexto, el académico Felipe Ávila Concha presentó resultados de investigaciones centradas en el uso de alimentos nativos chilenos para regular el estrés oxidativo y la glicemia postprandial, factores asociados a enfermedades cardiovasculares. “Validamos ingredientes funcionales en seres humanos, observando efectos positivos concretos”, señaló.
Los estudios evidenciaron que el consumo de una bebida elaborada con berries nativos se asoció a una disminución del malondialdehído plasmático, marcador de daño oxidativo, tras la ingesta de alimentos altos en grasa. Asimismo, un pan suplementado con harina de poroto logró reducir la glicemia postprandial en personas mayores, en comparación con pan blanco.

¿Cuándo comienza el envejecimiento?
La académica Mónica Cáceres, profesora asociada del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile, explicó que los primeros signos de envejecimiento aparecen desde los 30 años. “Existe una ventana, entre los 30 y los 58 años, en la que podemos intervenir para retardar el envejecimiento antes de que aparezcan enfermedades asociadas a la edad”, afirmó.
La experta subrayó que no existe una fórmula única, pero sí factores clave como el control del estrés oxidativo, una alimentación equilibrada, un sueño reparador y la actividad física regular. “El ejercicio mejora múltiples indicadores de salud, incrementa el metabolismo y previene la sarcopenia”, enfatizó.
Cáceres también advirtió sobre el impacto del aislamiento social, especialmente en personas mayores. “Se ha demostrado que el aislamiento acelera el envejecimiento, una situación que se profundizó durante la pandemia”, concluyó.





