La locomoción colectiva mayor de Chillán comenzó a aplicar alcohotest y narcotest preventivos a sus conductores para fortalecer la seguridad y generar mayor confianza entre los usuarios.
La locomoción colectiva mayor de Chillán dio inicio a la aplicación preventiva de alcohotest y narcotest a conductores de taxibuses, como parte de una estrategia orientada a reforzar la seguridad vial y promover una cultura de prevención en el transporte público.
La medida responde a la necesidad de entregar mayor confianza a los usuarios, quienes utilizan diariamente este medio de traslado, y se alinea con las demandas ciudadanas por estándares más altos de seguridad. La iniciativa fue informada por el medio regional La Discusión.
El dirigente de la Asociación de Taxibuses, Humberto Llanos, explicó que la decisión apunta a acciones concretas y sostenidas. “Estamos tomando decisiones concretas porque sabemos que la seguridad no se improvisa”, afirmó.
Llanos detalló que los controles se ejecutan en conjunto con un prevencionista de riesgos, lo que permite establecer protocolos claros y sistemáticos. En paralelo, la asociación avanza en la actualización del reglamento interno, con el objetivo de definir normas precisas y asegurar su cumplimiento.
“Aquí no se trata de perseguir a nadie, se trata de proteger a la gente. Quien se sube a un taxibús tiene derecho a sentirse seguro, y nosotros como dirigentes tenemos el deber de responder con acciones reales”, enfatizó el dirigente.





