El programa estival Vacaciones en mi Jardín, impulsado por Fundación Integra, volvió a desarrollarse este verano en diversos establecimientos del Maule.
Ofrece actividades enfocadas en el bienestar y desarrollo integral de niñas y niños.
Entre las iniciativas que han destacado en esta temporada se encuentra el yoga infantil. La propuesta que ha ganado protagonismo al fomentar espacios de juego, relajación y regulación emocional durante el receso escolar.
La actividad se realiza en un contexto distinto al del año lectivo, privilegiando experiencias lúdicas y de disfrute. Adaptado a la primera infancia, el yoga se introduce mediante dinámicas sencillas, como la imitación de animales, lo que facilita la participación de los párvulos. En el jardín Claro de Luna de Curicó, por ejemplo, cerca de 40 niñas y niños de entre 4 y 5 años practicaron posturas inspiradas en perros, gatos, cobras y ranas, combinando movimiento corporal con instancias de calma y respiración.

Desde el ámbito de la educación parvularia se valora este tipo de propuestas por su coherencia con enfoques actuales del aprendizaje temprano. Allí el bienestar emocional se entiende como un componente clave del desarrollo. En ese sentido, el yoga no se presenta como una actividad aislada, sino como parte de una planificación formativa que reconoce el verano como un periodo con oportunidades pedagógicas propias.
El taller también se replicó en otros establecimientos, incluyendo jardines de Yerbas Buenas, Chanco, Pelluhue, Florida, Talca, Retiro y Cauquenes, ampliando su alcance territorial. Para las familias, iniciativas de este tipo representan un respaldo adicional, al saber que sus hijas e hijos no solo permanecen en un entorno seguro, sino que además participan en experiencias que fortalecen su desarrollo físico, emocional y social incluso durante las vacaciones.





