Tras permanecer semanas custodiando la entrada del CESFAM Raúl Silva Henríquez, el can que sobrevivió a un envenenamiento hoy se encuentra en un hogar temporal a la espera de una adopción definitiva.
Una conmovedora muestra de fidelidad animal mantiene sensibilizada a la comunidad del sector sur de Talca. Hachi, un perro de raza mixta, permaneció apostado durante semanas en el acceso principal del CESFAM Raúl Silva Henríquez. El animal llegó originalmente escoltando a su dueño, un adulto mayor que ingresó por una emergencia médica, pero que lamentablemente falleció al interior del recinto asistencial.
Sin comprender la partida de su compañero, el can mantuvo una vigilia ininterrumpida que sorprendió a pacientes y trabajadores. Sin embargo, la permanencia de Hachi se vio bajo amenaza cuando ingirió alimento contaminado con veneno en la vía pública. Ante la gravedad del cuadro, la doctora Karen Espinoza, profesional del centro de salud, gestionó su traslado de urgencia y costeó íntegramente el tratamiento veterinario que le salvó la vida.
Tras recibir el alta médica, un grupo de voluntarios trasladó al animal a un hotel temporal para evitar los riesgos de la calle. Actualmente, el equipo liderado por Francisca Astudillo y Kirenia Álvarez coordina los esfuerzos para encontrar un hogar que comprenda la carga emocional de esta mascota. Esta historia reabre la discusión regional sobre la importancia de la tenencia responsable y la capacidad de duelo en los animales domésticos.
“El perro permanecía día tras día en el mismo lugar, atento a cualquier movimiento, esperando un regreso que no sucedería”, relataron testigos del recinto de salud.
Para quienes deseen iniciar el proceso de adopción, la red de apoyo ha dispuesto los siguientes canales:
- Dra. Karen Espinoza: +56 9 4287 1249
- Francisca Astudillo: +56 9 4213 0075
- Kirenia Álvarez: +56 9 4231 4977





