Cientos de damnificados interrumpieron de forma pacífica el tránsito entre Penco y Tomé para denunciar el estancamiento de las soluciones tras los siniestros de enero.
A exactamente 30 días del inicio de la emergencia forestal que devastó diversas zonas de la Región del Biobío, los habitantes del sector de Lirquén decidieron radicalizar sus demandas. Durante la mañana de este miércoles, una masiva movilización ciudadana paralizó la Ruta 150, arteria estratégica que conecta las comunas de Penco y Tomé, para denunciar la ausencia de soluciones concretas por parte del Ejecutivo.
La jornada de protesta contó con el respaldo institucional del alcalde de Penco, Rodrigo Vera, quien junto a equipos municipales acompañó el reclamo de las familias afectadas. Los manifestantes, premunidos de pancartas y consignas dirigidas al Presidente Gabriel Boric, centraron sus exigencias en la aceleración de los procesos de reconstrucción y la entrega de subsidios habitacionales definitivos, ante la precariedad que enfrentan tras la pérdida total de sus hogares.
A pesar del bloqueo del tránsito, la manifestación se desarrolló bajo un ambiente pacífico y contó con el resguardo constante de Carabineros de Chile. El malestar colectivo radica en lo que los vecinos califican como una “lentitud burocrática” que impide normalizar la calidad de vida en el territorio, a un mes de que las llamas destruyeron gran parte de la infraestructura residencial del sector.
“A un mes de la tragedia que destruyó viviendas y afectó gravemente nuestra calidad de vida, realizamos un llamado a las autoridades para acelerar los procesos de reconstrucción”, enfatizaron los voceros de la movilización en el lugar de los hechos.





