Israel afirmó este sábado que el líder supremo iraní, Alí Jameneí, habría muerto tras los bombardeos ejecutados junto a Estados Unidos contra instalaciones en Irán.
Según una fuente oficial israelí citada por medios del país, el cuerpo del dirigente fue encontrado en un búnker y existirían registros visuales del lugar. Desde Teherán, sin embargo, autoridades rechazaron la versión y aseguraron que el líder continúa dirigiendo las operaciones. Han calificado las informaciones como parte de una “guerra psicológica”.
Jameneí, de 86 años, ocupa la máxima autoridad política y religiosa iraní desde 1989. De confirmarse su muerte, sería un hecho sin precedentes, ya que Israel no había eliminado anteriormente a un jefe de Estado en ejercicio.
Durante la jornada, el primer ministro israelí sostuvo que existen “señales crecientes” de que el líder iraní murió en los ataques y afirmó que el complejo donde residía fue destruido. También anunció que las operaciones militares continuarán contra infraestructuras del régimen y figuras relacionadas con el programa nuclear. Estas acciones van en el marco de una ofensiva que, según reportes locales, apuntó a decenas de altos mandos políticos y militares iraníes.
Desde Irán, distintas autoridades insistieron en que el líder permanece con vida. El ministro de Exteriores declaró que Jameneí sigue vivo “hasta donde yo sé”. Medios estatales informaron que el presidente y otras autoridades se encuentran en buen estado. En paralelo, el Gobierno iraní denunció ataques contra zonas civiles y acusó a Washington y Tel Aviv de escalar el conflicto, en medio de versiones contrapuestas sobre el alcance real de la ofensiva.





