En el Día Mundial del Autismo, el Servicio de Salud Maule advierte que la desinformación persiste, afecta la inclusión y revela brechas en diagnóstico y apoyo integral.
En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el Servicio de Salud Maule (SSM) advirtió que los mitos en torno al Trastorno del Espectro Autista (TEA) continúan presentes en la sociedad y dificultan la inclusión de quienes viven con esta condición.
Desde la red asistencial enfatizan que creencias como que las personas con autismo no sienten emociones, que las vacunas lo provocan o que se trata de una enfermedad son falsas y generan estigmatización, afectando el acceso a la salud, la educación y la participación social.
La enfermera gestora del programa TEA del SSM, Estefanía Vásquez González, aclaró uno de los mitos más extendidos. “Muchas personas con autismo sí desean formar vínculos. Pueden tener formas distintas de comunicarse, pero eso no significa que no tengan emociones”, afirmó.
Respecto a la creencia que vincula vacunas y autismo, fue enfática: “No existe evidencia científica que respalde esa idea. Este mito se originó en un estudio retirado por manipulación de datos”.
Además, subrayó que el autismo no es una enfermedad. “Es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida, por lo que no se puede hablar de cura”, explicó.
Avances y brechas en la región
En el Maule, el sistema de salud ha avanzado en diagnóstico. Actualmente, cinco comunas cuentan con médicos capacitados en Atención Primaria, lo que ha permitido reducir la presión sobre hospitales.
El SSM registra 1.335 usuarios entre 0 y 19 años con diagnóstico de TEA en programas de rehabilitación, lo que evidencia tanto la demanda existente como la necesidad de fortalecer la red de apoyo.
Sin embargo, Vásquez advirtió que persisten desafíos importantes. “Muchas familias enfrentan largos tiempos de espera y una alta sobrecarga, asumiendo gran parte del apoyo terapéutico y educativo”, señaló.
Aunque algunos municipios han impulsado centros de rehabilitación con equipos multidisciplinarios, aún existen brechas relevantes, especialmente en el ámbito de la inclusión educativa.
Un enfoque integral y continuo
Desde el SSM recalcan que el abordaje del TEA debe ir más allá del diagnóstico. “No se trata solo de diagnosticar, sino de acompañar durante todo el ciclo vital, con equipos interdisciplinarios y trabajo con las familias”, indicó Vásquez.
Este enfoque se alinea con la Ley 21.545, que promueve la inclusión, la atención integral y la protección de derechos de las personas dentro del espectro autista.
Llamado a la inclusión y al cambio cultural
En esta conmemoración, el mensaje central apunta a transformar la mirada social sobre el autismo. “La inclusión no es solo aceptar, sino adaptar entornos y reconocer derechos”, enfatizó la profesional.
Finalmente, realizó un llamado a la comunidad: “Una sociedad más inclusiva se construye cuando valoramos las distintas formas de ser, sentir y comunicarse”.
El desafío, concluyen desde el SSM, no solo recae en el sistema de salud, sino en toda la sociedad.





